El agujero de seguridad puede costarle 1.010 millones de euros

Sony teme un aluvión de demandas por la fuga de datos de millones de clientes

El gigante japonés Sony teme una avalancha de demandas por la fuga de datos privados de más de 75 millones de clientes de su plataforma de juegos online PlayStation Network. La primera ya le ha llegado, en Alabama (EE UU). Los analistas estiman que el agujero de seguridad puede ocasionar una pérdida a la compañía de unos 1.010 millones de euros.

Un usuario juega con la PlayStation 3 de Sony en una gran pantalla.
Un usuario juega con la PlayStation 3 de Sony en una gran pantalla.

En los cuarteles generales de Sony el ambiente debe poder cortarse a cuchillo. La compañía teme una avalancha de demandas por la fuga de datos privados de más de 75 millones de clientes de su plataforma de juegos online PlayStation Network. La primera ya le ha llegado. Fue este miércoles, el mismo día que la compañía reconoció públicamente su gran agujero de seguridad. La demanda fue presentada por Kristopher Johns, de 36 años, de Birmingham, Alabama (EE UU), según revelaba ayer el sitio de noticias Cnet. El joven acusa a la multinacional de no haber tenido suficiente cuidado a la hora de encriptar y proteger sus datos personales.

La denuncia, que pide una compensación económica y busca impulsar una demanda colectiva, alega, además, que Sony se tomó demasiado tiempo en notificar el fallo de seguridad y que no ha permitido a los clientes cambiar los datos una vez conocido el problema, ya que el gigante de los videojuegos ha desactivado temporalmente -y desde el pasado 20 de abril- sus servicios PlayStation Network y Qriocity (este último para el alquiler de contenidos digitales).

Los expertos dan por hecho que Sony tendrá que enfrentarse a múltiples acciones legales. "Sus clientes están muy enfadados porque creen que deberían haber dado cuentas del problema antes y los inversores están decepcionados por la gobernanza de la corporación", aseguró ayer a Reuters Michael Wang, gestor de fondos de Prudential Financials en Taipei. Mientras, Jay Edelson, un abogado de la firma Edelson McGuirre, especializada en demandas colectivas por violaciones de datos en EE UU, reconoció estar considerando presentar una demanda en nombre de todos los consumidores.

Los usuarios españoles amenazan con medidas legales si ocurre algún fraude

Los comentarios de los usuarios españoles en la red no dejaban dudas: "Sois unos ladrones Sony. Si esos datos son robados es por vuestra culpa. Debéis responder por cualquier robo o fraude, de lo contrario tomaremos medidas legales", decía una persona bajo el seudónimo de Tekoroten. Otro, que se presentaba como Pepuxi, pedía directamente "un boicot a los productos de Sony, porque debían haber avisado cuando se enteraron".

La preocupación de la multinacional japonesa es mayúscula porque su servicio PlayStation Network produce unos ingresos anuales estimados en 500 millones de dólares. Y ahora corre el riesgo de que clientes descontentos y preocupados decidan pasarse a la competencia, ya que tanto Microsoft como Nintendo tienen servicios similares online. Aunque Sony perdió su posición hegemónica en España hace cinco años, lideraron en 2010 el mercado español con el 34% de la facturación del sector de consolas por el 25% de Wii (datos Adese). "Las personas se preocupan más por la violación de sus datos que por otras cuestiones", señaló a Reuters el presidente de Ponemon Institute, Larry Ponemon.

Expertos de esta compañía, especializada en la obtención de información en redes informáticas, advirtieron del fuerte impacto económico que puede tener este fallo de seguridad para Sony. La violación de su base de datos puede suponerle a la firma un coste superior a los 1.500 millones de dólares (unos 1.010 millones de euros), es decir, una media de 20 dólares (13,5 euros) por cada uno de los más de 75 millones de clientes.

En España, Facua ha solicitado formalmente una investigación, porque dice que se trata de "una grave irresponsabilidad" por parte de Sony. Y en Reino Unido, el ICO ha emprendido una investigación del caso y amenaza con una multa superior a las 500.000 libras si la compañía ha violado las leyes de protección de datos. Y por horas se suman las amenazas en los distintos países.

"En qué hora me dejé convencer por mis hijos y di mis datos por internet"

Ayer muchos usuarios reconocían no saber cómo afrontar el problema. "Nunca he comprado por internet y, finalmente, me convencieron mis hijos para dejarles usar mi tarjeta bancaria para comprar juegos porque decían que eran muy baratos. En qué maldita hora lo hice", comenta Paloma, que no sabe si dirigirse al banco a dar de baja su tarjeta.

El recelo de Paloma no es un hecho aislado y hay empresas de comercio electrónico en España que temen que el robo de datos en Sony contribuya a sembrar más dudas sobre la seguridad de las transacciones por internet. "Con todo lo que ha costado que despegue el e-commerce en España, ahora llega este jarro de agua fría", señala con escepticismo el fundador de una start-up, que prefiere no salir citada.

En el caso de los juegos, muchos usuarios decidirán apuntarse a las tarjetas prepago, una opción que ofrecen como publicó ayer CincoDías tanto Sony, como Nintendo y Microsoft. El analista de Arvind Bhatia, Sterne Agee, cree que las tiendas que venden estas tarjetas podrían beneficiarse de esta coyuntura.

Afectados

75 millones o 77 millones, según la fuente que se maneje, han visto expuestos sus datos privados (entre ellos los bancarios) a 'hackers'.

3 millones de clientes en España usan la plataforma PlayStation Network de Sony, aunque solo 330.000 de ellos tienen registrada su tarjeta bancaria.