El PSOE lo propone en una enmienda a la ley de políticas activas

El Tesoro cobrará a las empresas que prejubilen teniendo beneficios

Las empresas que prejubilen serán castigadas con una aportación dineraria al Tesoro. Al menos, si cuentan con más de 500 trabajadores, o forman parte de grupos de empresas que empleen a ese número de trabajadores, y que habiendo obtenido beneficios en los dos últimos años presenten un ERE que afecte a mayores de 50 años.

El Tesoro cobrará a las empresas que prejubilen teniendo beneficios
El Tesoro cobrará a las empresas que prejubilen teniendo beneficios

La medida ha sido presentada por el PSOE en una enmienda a la ley de reforma de las políticas activas de empleo que se tramita actualmente en el Congreso. En esta nueva disposición final, el Gobierno pretende castigar a aquellas empresas que a pesar de tener beneficios quieren despedir a trabajadores de más de 50 años. Y lo hace imponiendo una aportación al Tesoro público, que se determinará reglamentariamente, que podrá "en su caso" destinarse, total o parcialmente, a generar créditos para la financiación de políticas activas de empleo de los trabajadores de más edad.

El texto establece que esta aportación al Erario público se tendrá que abonar cuando concurran cuatro circunstancias: que la plantilla supere 500 trabajadores, o la empresa pertenezca a un grupo con ese personal; que afecte al menos a 100 trabajadores en un periodo de referencia de tres años, con independencia del número de trabajadores de 50 o más años afectados; que hubiese tenido beneficios en los dos últimos años, aún concurriendo las causas económicas, técnicas, organizativas o de producción que justifiquen el ERE; y que los trabajadores de más de 50 años afectados no hubieran sido objeto de recolocación en la misma empresa o en el grupo en los tres meses siguientes a la extinción de sus contratos.

La cuantía que tendrán que abonar las empresas no se ha determinado aún, pero se tomará en consideración el importe de las prestaciones y subsidios por desempleo que cobren estos trabajadores. A tal fin, se establecerá una escala dependiendo de la plantilla, el número de mayores afectados por el ERE y los beneficios de la empresa.

Sin cambio en las actuales condiciones

La enmienda presentada por el partido socialista se limita a exigir una aportación a las empresas con beneficios que prejubilen a los mayores de 50 años, pero en ningún caso varía las actuales condiciones de estos procesos, según el dirigente de CC OO Carlos Bravo.

Bravo matiza que la reforma no modifica las actuales prestaciones de desempleo que cobran los trabajadores despedidos, que continuará abonando el Sistema Público de Empleo en las condiciones actuales. Ni tampoco varía las indemnizaciones, que al tratarse de un ERE, se limita a 20 días por año trabajado con un tope de 12 años.

Resalta, igualmente, que los últimos procesos de prejubilación de grandes empresas, especialmente tras la reforma laboral, se están planteando mediante ERE, abaratando considerablemente la indemnización y trasladando parte del coste al Servicio Público de Empleo, como en el caso de muchas cajas de ahorro. Sin embargo, en procesos anteriores, realizados sin ERE, los costes recayeron totalmente sobre las empresas, pues los afectados no recibieron prestaciones por desempleo.