Redistribución de los ingresos

La economía social afronta la crisis con creación de empleo

En un contexto económico en el que predomina la destrucción generalizada del empleo, cualquier oasis en el que crezca el número de trabajadores es bienvenido.

La economía social, integrada por cooperativas, mutualidades, cofradías de pescadores y otras asociaciones de carácter participativo en las que se redistribuyen los ingresos, es uno de esos escasos ejemplos en los que el saldo es positivo.

Su peso en el empleo del país es importante. Según los últimos datos que maneja la patronal Cepes, en España había 2,37 millones de trabajadores dedicados a ello en 2009 (1, 2 de manera directa), lo que supone el 12,5% de los asalariados españoles.

Según avanza el presidente de Cepes, Juan Antonio Pedreño, "la economía social seguirá creando empleo como se ha venido haciendo hasta 2010, año en el que se ha crecido un 5% respecto a 2009". El motor, pues, sigue a buen funcionamiento. A pesar de su saldo positivo en ocupación, la actividad de la también llamada "economía solidaria" no ha podido esquivar del todo los rigores de la crisis. Su facturación cayó en 2009 un 20% respecto al año interior, bajando así la cota de los 100.000 millones de euros.

Con todo, el peso del valor añadido que genera sigue siendo determinante: en torno a un 3% del PIB (un 10% si tenemos en cuenta la facturación). También crecieron el número de entidades (856), por lo que son ya más de 45.000 las contabilizadas por la patronal.

El perfil de las empresas de la economía social es muy variado, tanto por su tamaño como por la diversidad de sectores en los que se encuentran presentes. Se incluyen aquí desde la ONCE a Mondragón, el primer grupo empresarial del País Vasco, pasando por grandes cadenas de distribución como Eroski o las 90 cofradías de pescadores, muy fuertes en Andalucía. Las cooperativas siguen representando más de la mitad del sector, seguido de las sociedades laborales (31%) y las asociaciones de discapacitados (12%).

Ley de Economía Social

La importancia que le da el Gobierno al sector queda patente en la novedosa Ley de Economía Social, aprobada recientemente en el Congreso. En palabras del ministro de Trabajo, Valeriano Gómez, la ley "reconoce la importancia de la dimensión representativa en este sector". Así, la normativa clarifica el marco jurídico en el que se mueven estas empresas, a la vez que estimula la interacción con las administraciones.