ECOEMPRENDEDORES

Desafío al batiburrillo del contenedor gris

La empresa Ecohispánica patenta tecnología que permite separar la basura orgánica con un 90% de éxito

Vidrio, papel, plástico y orgánico igual a reciclaje y reutilización de residuos urbanos. En esa ecuación se mueve hoy el sistema de tratamiento de basura en España. De ser eficaz, los vertederos apenas existirían y la materia se reciclaría de continuo. Pero no funciona. La prueba es la escasa tasa de recuperación, que apenas alcanza el 30%, y la proliferación de vertederos, que siguen recibiendo toneladas de residuos imposibles de transformar en otra cosa. ¿Qué falla? El sistema encalla en la separación. Para reutilizar cualquier material es necesario separarlo, y el sistema actual no responde a la infinita cantidad de desechos ni a la complejidad de los materiales que existen, que pueden contener hasta 20 componentes distintos.

Hacia ese escollo apuntó la empresa Ecohispánica, que tras cuatro años de investigación ha patentado un sistema que permite la separación de residuos urbanos con un 90% de éxito, según la compañía, participada por la empresa concesionaria Editec.

El proceso se basa en la esterilización de la basura doméstica, por el que los residuos se limpian con vapor de agua. La duración del tratamiento es de 30 minutos. Desde la máquina no se producen emisiones tóxicas de ningún tipo, ya que el sistema opera en un entorno totalmente estanco.

El invento responde a "una recogida selectiva que hoy es carísima y con unos resultados desesperantes", explica José Joaquín Collazos, presidente de Editec. El baile de cifras oficiales respecto al índice de recuperación no permite saber a ciencia cierta cuántos residuos se generan en España ni cuánto se recupera y reutiliza realmente, pero el Ministerio de Medio Ambiente reconoce que más de un 70% de los desechos que se producen terminan en un vertedero. "La recogida selectiva como labor de concienciación ha sido magnífica, ahora hay que dar un paso más", asegura Collazos.

"La separación del vidrio y del papel debe existir, pero nosotros planteamos un sistema que trata todo lo que llega al contenedor de residuos orgánicos, la parte más difícil del proceso", añade Collazos. Una vez separada la materia orgánica de otros residuos que terminan en ese mismo contenedor aunque no sea su lugar, Ecohispánica vende los materiales sobrantes: aluminio, chapa, plástico y PET (un tipo de plástico más complejo).

Todos están listos para un nuevo uso cuando salen de la máquina de separación y tratamiento. Solo el plástico necesitará un nuevo proceso de purificación, lo cual baja su precio en el mercado. La tonelada de PET, por ejemplo, cuesta 200 euros en el mercado de estos materiales. La compañía se ha asociado con varias universidades y ha recibido una subvención del Centro para el Desarrollo Tecnológico Industrial (CDTI) para investigar la transformación de la materia orgánica resultante en biodiésel. "Ya lo hemos probado en coches, ahora hay que ver la viabilidad económica para producción industrial", apunta Collazos.

El sistema de Ecohispánica permite la obtención de biomasa de muy buena calidad porque sale homogénea del proceso de transformación. El sistema hace que la materia orgánica alcance hasta un 20% de humedad, estabilizando los residuos, que no emiten malos olores y pueden almacenarse en silos y transportarse en vehículos de gran capacidad.

Las cifras

70% de los desechos que se generan en España terminan en un vertedero, reconoce el Ministerio de Medio Ambiente.

20 componentes distintos tienen algunos materiales como el plástico.

El principio del fin de las incineradoras en tres pasos

El invento de Ecohispánica se estrenará este mes en la localidad de Rivas Vaciamadrid, de 240.000 habitantes. El ayuntamiento y la compañía han creado una empresa mixta para tratar 40.000 toneladas de desechos anuales. "Gracias a la ciencia vamos a conseguir cerrar incineradoras como la de Valdemingómez", lanzó la semana pasada el alcalde de esta localidad, José Masa, durante la presentación de este nuevo sistema de tratamiento de residuos.

Países como Chile, Argentina o Polonia ya han mostrado su interés por la tecnología de vapor de agua para separar la basura. Polonia incluso ha interrumpido la construcción de una nueva incineradora a la vista de una visita a Rivas Vaciamadrid.

En tres pasos:

- Higienización: los residuos se esterilizan con vapor de agua, limpiando los restos orgánicos.

- Separación: una vez depurados, se diferencian materiales de residuos domésticos.

- Valorización: la compañía comercializa los desechos orgánicos para la generación de energía.