La decisión será del próximo primer ministro

La crisis portuguesa deja en el aire el AVE a Lisboa

El tren de alta velocidad entre Madrid y Lisboa puede parar antes mismo del inicio de su construcción. Con la crisis económica en Portugal y la salida del primer ministro José Sócrates, el dimisionario Gobierno luso ha decidido interrumpir por ahora los esfuerzos para el nuevo tramo portugués de la nueva línea. Los asesores de Sócrates han explicado a CincoDías.com que la decisión de continuar las obras estará en manos del próximo primer ministro.

La crisis portuguesa ha acabado con el proyecto del AVE a Lisboa
La crisis portuguesa ha acabado con el proyecto del AVE a Lisboa

En los últimos meses, el Gobierno luso ha trabajado para intentar avanzar en la construcción del tren de alta velocidad en el tramo final de la línea, entre Lisboa y el pueblo luso de Poceirão. Este proyecto era una de los principales proyectos del Gobierno Sócrates. En marzo, sin embargo, Lisboa anunció que la decisión sobre este tramo sería "reevaluada".

Ahora, el discurso ha cambiado otra vez. "En la situación de un Gobierno dimisionario, la decisión pasará a ser del próximo ejecutivo", ha explicado el Ministerio de Obras Publicas, Transportes y Comunicaciones de Portugal. En la semana pasada, Lisboa ha solicitado una ayuda internacional de la Unión Europea para mantener su capacidad de pagos de la deuda pública.

La intención original de Lisboa era construir este tramo en una colaboración público privada. El consorcio escogido será responsable del diseño, construcción, financiación y mantenimiento de la infraestructura de este trecho final que llegará al centro de Lisboa. En este tramo deberá ser construida la travesía de 7 kilómetros sobre el río Tajo en la llegada a la capital portuguesa.

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Indemnización de hasta 200 millones de euros

Según un reportaje publicado hoy por el diario luso Jornal de Negócios, las empresas que participaron el año pasado en el primer concurso para el tramo entre Lisboa y Poceirão estarían evaluando la posibilidad de pedir una indemnización de hasta 200 millones de euros al Estado portugués por el retraso del proyecto.

Tres consorcios - un de ellos liderados por la española FCC y otros dos con las empresas lusas Mota-Engil y Soares da Costa-Brisa - han participado. El consorcio de FCC ha ganado la disputa, pero el Gobierno luso ha suspendido el concurso en septiembre por problemas económico financieros. Cuando la suspensión fue anunciada, Lisboa afirmó que volvería a convocar otro concurso.

Pero con los problemas económicos del país vecino y la postergación de las decisiones al próximo Gobierno, no cumplirá el plazo de seis meses para un nuevo concurso, previsto por el Código de Contratos Públicos de Portugal. Así, los consorcios podrían reclamar legalmente por una indemnización a la Justicia portuguesa.

En Madrid, fuentes de FCC han explicado que, por ahora, la empresa ha hecho solo una reclamación administrativa a la empresa estatal portuguesa Rave (Red Ferroviaria de Alta Velocidad) para la devolución del coste pagado por la empresa para participar en el primer concurso para este tramo el año pasado. El pedido por los costes es de 10 millones de euros. Sin embargo, no hay decisión se podrá haber un pedido a la Justicia de una indemnización.

Por su parte, el Ministerio de Fomento de España ha informado que, por ahora, no hay cualquier cambio en el proyecto español y en el calendario para la construcción del tramo nacional entre Madrid y la frontera con Portugal.

Además de interrumpir los planes en este tramo Lisboa - Poceirão, los contratos del trayecto entre los pueblos de Poceirão y Caia (en el lado portugués con la frontera con España) están siendo evaluados en el Tribunal de Cuentas de Portugal. En las próximas semanas, los jueces podrán aprobar o rechazar este concurso.

El viaje entre Lisboa y Madrid deberá hacerse en 2h45 con una velocidad máxima de 350 kilómetros por hora. El coste del proyecto debe llegar a los 2.400 millones de euros con una demanda de hasta 9,4 millones de pasajeros por año. El plan original era de que el tramo debería entrar en funcionamiento en 2013.