El nuevo grupo no piensa acudir al FROB

Cajastur, Extremadura y Cantabria aprueban hoy alumbrar un nuevo SIP

La escenificación de un nuevo SIP dentro del sector de cajas de ahorros se pone en marcha. Los consejos de administración de Cajastur, Caja Extremadura y Caja Cantabria tienen previsto aprobar hoy por la tarde las líneas maestras para configurar un nuevo sistema de protección institucional tras la fracasada integración a cuatro con CAM.

El nuevo grupo, según fuentes consultadas, no piensa acudir al FROB para cubrir sus necesidades básicas de capital. Para conseguir los cerca de 250 millones necesarios que le permitan superar el listón de los recursos marcados por el Banco de España, tiene en estudio la desinversión de una parte de sus activos industriales o la emisión de preferentes con el objetivo de dar músculo a su capital.

El orden del día de los consejos de las tres cajas tienen en común, fundamentalmente, la creación de un nuevo SIP, la aportación del negocio bancario de las tres entidades a un nuevo banco con un acuerdo suspensivo del proyecto si las asambleas de Cajastur, Caja Extremadura y Caja Cantabria deciden no aprobar la fusión fría y el capital de cada una de ellas. Según el esquema con el que están trabajando, a Cajastur le correspondería entre el 65% y el 67% del accionariado, a Caja Extremadura del orden del 20% y el resto a Caja Cantabria.

El nuevo proyecto de las tres entidades será presentado el lunes al Banco de España. El banco que se creará está abierto a la incorporación de nuevos socios que, posiblemente, se sumarían al SIP antes de que se hagan públicas las pruebas de estrés para el conjunto de la banca europea.

Lo que si han pactado las tres cajas de ahorros es mantener los acuerdos para conservar la pactada reestructuración laboral.

El respaldo del supervisor a la CAM

CAM insistió ayer a sus empleados que está en contacto permanente con el Banco de España, "siguiendo todas sus recomendaciones y con todo su apoyo" para conseguir cumplir con los nuevos requisitos de capital, según informa Efe. Ya en el último consejo de la caja alicantina sus responsables explicaron que el plan de recapitalización de la entidad "está consensuado" con el supervisor. La entidad ha pedido 2.800 millones al FROB, lo que supondrá que el Estado se haga con el control de la caja a no ser que encuentre antes de la entrada del FROB algún otro socio.