Moody's también rebaja la calificación

Las agencias de rating ponen a Nokia en el punto de mira

Portugal, España, los bancos nacionales o los griegos tienen compañía. Las agencias de rating han ampliado su objetivo y ahora han puesto a Nokia en la diana.

Nokia Oyj E7 business
Nokia Oyj E7 business

Nokia lleva más de dos años de pesadilla, olvidada por los inversores en Bolsa y por los fans de los teléfonos inteligentes, mucho más dispuestos a comprarse un iPhone o cualquier móvil con Android que uno de alta gama de la compañía finlandesa.

La otrora gigante de la telefonía móvil, la marca que firmaba cuatro de cada diez teléfonos móviles que se vendían en el mundo, está en uno de los momentos más delicados de su existencia.

Lejos de la primera línea

Hasta el momento, sin embargo, los problemas de Nokia habían quedado fuera de la órbita de las agencias de rating. Puede que su cuota de mercado se estuviera reduciendo a marchas forzadas, que las caídas en Bolsa estuvieran cerca de la vertical (en 2009 cayó casi un 57% y a día de hoy sigue bajando) o que sus problemas con el sistema operativo de sus móviles coparan páginas y páginas de la prensa especializada. Pese a ello, la solidez financiera consiguió dejar a Nokia al margen del escrutinio durante una buena temporada.

Pero ahora la burbuja se ha pinchado y la protección ha desaparecido. En febrero, las dos grandes agencias de calificación revelaron sus planes. Primero Standard & Poor's y luego Moody's anunciaron el inicio de la revisión de sus notas sobre Nokia. Dos meses después ha llegado el veredicto.

Llegan los recortes

El 30 de marzo, S&P rebajó la calificación de Nokia por primera vez en su historia. Lo hizo a A-, desde A, una nota a punto de abandonar la cómoda zona media-alta de las calificaciones. Ahora Moody's ha tomado una idéntica decisión. En su caso, la rebaja es de A2 a A3, pero significa lo mismo. Es más, esta agencia lo acompaña con una perspectiva negativa, lo que significa que Nokia está más cerca de volver a perder un escalón que de ganarlo.

La razón detrás de estos movimientos es la misma que justifica desde hace dos años y medio las caídas en Bolsa: "La rebaja refleja la debilidad de la posición de Nokia en su negocio estratégico, los terminales móviles. Eso ha reducido los márgenes de rentabilidad de la compañía y la caja que generan sus operaciones", explica Moody's.

A juicio de esta agencia, "las razones detrás del mal comportamiento de Nokia son el inflexible sistema operativo de sus teléfonos inteligentes, la lentitud de llegada al mercado de los nuevos modelos, las más atractivas innovaciones en los terminales de gama alta de sus rivales y la creciente guerra de precios en los terminales de gama baja".

Futuro incierto

Todas estas razones son las mismas que llevan condenando a Nokia al ostracismo bursátil y del mercado durante años y que las agencias de rating han obviado hasta ahora. Eso sí, S&P y Moody's no son bancos de inversión, no miran el rendimiento de las acciones, sino la fortaleza financiera y la solidez de la deuda de una compañía. Es decir, si es capaz de pagar a sus acreedores y con qué fiabilidad.

Y es ahora cuando la reducción de la generación de caja y los peores márgenes empiezan a afectar a esta solidez, según las compañías de calificación. Y lo peor es que predicen que todavía le queda algún trimestre de calvario más a Nokia, incluso aunque las estrategias impuestas por el nuevo máximo ejecutivo y la alianza con Microsoft consigan dar resultados.