España aportaría algo más de 4.000

Lisboa pedirá un rescate cercano a los 85.000 millones

Portugal admitió ayer que necesita recurrir a la ayuda financiera de la UE y el FMI para afrontar sus problemas económicos. Fuentes gubernamentales citadas por Reuters calculan que la petición de rescate, que se concretará hoy, podría alcanzar los 85.000 millones de euros, de los que España aportaría algo más de 4.000.

Portugal formalizará esta tarde su petición de rescate a la Unión Europea, según ha confirmado el ministro de Presidencia, Pedro Silva Pereira. Según fuentes gubernamentales citadas por Reutres, la petición de ayuda podría alcanzar los 85.000 millones de euros. El Fondo Monetario Internacional aportaría un tercio de esa cantidad, quedando los 56.100 restantes a cargo de la UE.

Aparte de una pequeña aportación de los presupuestos europeos, el grueso de ese montante correspondería a los países; en concreto, España aportaría el 11% del mismo, una cantidad que superaría ligeramente los 4.000 millones de euros, informa Bernardo de Miguel.

Una fuente de la zona euro rebajó la preocupación sobre la capacidad del interino Gobierno de José Sócrates para negociar el programa de rescate, afirmando que probablemente lo saque a delante con el apoyo del principal partido de la oposición.

Resistencia vana

Portugal se ha resistido todo lo que ha podido, pero finalmente se ha visto obligado a admitir la necesidad de recurrir a la fondo de rescate de la Unión Europa y el FMI ante el fuerte deterioro de sus finanzas. El país luso se convierte así en el tercer estado miembro de la zona euro en pedir un rescate en menos de un año, tras Grecia y Portugal. Ahora la pregunta es saber que cantidad necesita la economía del país vecino.

El primer ministro en funciones, José Sócrates no mencionó cifras durante su comparecencia de ayer, pero diversas filtraciones de funcionarios europeos a l prensa lusa estiman que Lisboa necesitará probablemente entre 60.000 y 90.000 millones de euros en préstamos durante los próximos tres años. Estas estimaciones coinciden con la de la mayoría de los analistas aunque no con las del presidente del Eurogrupo, Jean-Claude Juncker.

El político luxemburgués aseguró en una entrevista concedida a una televisión francesa hace dos semanas que el rescate portugués rondaría los 75.000 millones de euros.Un cantidad que, según el periódico luso Diário Económico, se quedaría corta para garantizar todos los vencimientos de la deuda de Portugal hasta las elecciones del 5 de junio y también los bonos durante los primeros meses del nuevo Gobierno.

La primera parte del rescate -que oscilaría entre los 22.000 y los 25.000 millones de euros- debería estar disponible para el Tesoro de Portugal a comienzos de mayo. Después, en función del calendario de vencimientos de los títulos, Bruselas daría el resto de los paquetes de ayuda.

Según el diario, autoridades europeas reconocen que la situación política portuguesa dificulta un acuerdo porque las condiciones y compromisos no podrán ser tan concretas como desea la Unión Europea. Pero Bruselas exigirá más austeridad y nuevas garantías al Gobierno luso para poner en marcha el rescate.

Un rescate sin sorpresas

Los expertos sostienen que el rescate a Portugal era ya inevitable. En general, lo valoran positivamente porque evita un mayor deterioro de un país que había quedado políticamente cojo con un gobierno en minoría hasta las elecciones generales previstas para el 5 de junio. Dilatar en el tiempo el rechazo a un rescate solo habría pronunciado el agujero económico que sufre el país de la zona euro, aseguran.

El Gobierno portugués trató durante meses de defenderse de las presiones del mercado para que pidiera un rescate, al tiempo que los costes de su endeudamiento se disparaban en el mercado secundario de deuda pública -el bono a cinco años llegó a superar el 10% y el de vencimiento a diez años, el 9%, en medio de una profunda inestabilidad política y entre continuos recortes de rating por parte de las agencias de calificación de riesgos, que rebajaron la nota soberana y la deuda de los bancos.

El exprimer ministro, José Sócrates, dijo ayer que el rechazo parlamentario a las medidas de austeridad agravó la situación financiera y precipitó la solicitud de ayuda. "Intenté todo, pero en conciencia hemos alcanzado un momento en que no tomar esta decisión implicaría riesgos que el país no debería asumir", dijo.

Fitch estima que serán necesarios 60.000 millones

La agencia de calificación de crédito Fitch, por su parte, ha calculado que Portugal precisa financiación por 60.000 millones de euros hasta 2013 y consideró que la petición de ayuda anunciada anoche puede ayudar a corto plazo.

En el comunicado de Fitch, la agencia detalla que esta estimación no incluye posibles necesidades de financiación adicionales que puedan surgir de un apoyo gubernamental a los bancos portugueses.

Asimismo, Fitch, que rebajó el rating luso el pasado 1 de abril hasta 'BBB-' (a un escalón del "bono basura"), explica que adoptará una decisión sobre la nota de solvencia del país después de conocerse el acuerdo entre Portugal y la UE y el Fondo Monetario Internacional (FMI).

La evaluación dependerá de la duración y la fuerza del compromiso político establecido en el acuerdo con las autoridades, el crecimiento potencial de la economía portuguesa y la situación de la deuda pública y externa.