Se opone a la invervención del Estado en las cajas

Miguel Martín: "Sin garantías de futuro, es mejor que el capital público no entre"

El presidente de la Asociación Española de Banca (AEB) ha defendido que la entrada de capital público en las entidades financieras debe ser "el último recurso" y estar limitada en el tiempo, y puso en duda la capacidad de las cajas de ahorros de devolver los recursos que toman prestados del Estado.

"El capital público sólo debe usarse como último recurso para crear una entidad sólida y eficiente. Si el capital publico no entra en una entidad para que tenga garantías de futuro, es mejor que no entre", defendió Martín durante su intervención en el XVIII Encuentro del Sector Financiero bajo el título 'El resposicionamiento del Sistema Bancario español".

Martín argumentó que la entrada de capital público "es negativa para el conjunto del sistema" financiero porque distorsiona la competencia y puede no resultar efectiva si no conlleva una adecuada reestructuración de las entidades receptoras, para lo que puso el ejemplo de la crisis de Irlanda, donde las dificultades de los bancos obligaron al país a pedir el rescate de la UE.

"La mera inyección de capital público no sirve para nada si no hay finalidad y reestructuración de las cajas de ahorros con garantías de futuro", sostuvo el portavoz de la banca, partidario de que los recursos procedentes de las aportaciones de los contribuyentes "no sean permanentes" tal y como ha sucedido en Europa, donde hay entidades que siguen contando respaldo público tras 20 años.

En este sentido, advirtió de que el decreto de reforzamiento del sistema financiero aprobado por el Gobierno aumenta el peligro de que la deuda privada de las entidades recapitalizadas sin un adecuado proceso de reestructuración acabe transformándose en deuda pública. Además, advirtió, puede demorar la reestructuración, porque las entidades que reciben el capital ya no sienten la presión de hacer las reformas que tendrían que hacer sin capital.

El presidente de la AEB aseveró también que "España carece de procedimientos adecuados para la prevención y la resolución de las crisis bancarias", y que en el actual escenario "hay que aprovechar los experimentos a nivel europeo" para actualizar la legislación, si bien valoró la reforma de la ley de cajas por considerar que habilita a estas entidades a levantar capital en los mercados.

En esta línea, Martín apoyo que los Sistemas Institucionales de Protección (SIP) sobre los que se articularon las fusiones de cajas de ahorros en un primer momento hayan pasado de ser fusiones frías para convertirse en integraciones "mondas y lirondas" con la generación de una nueva entidad que además contará con un banco.

Sobre el dinero del Fondo de Reestructuración Ordenada Bancaria (FROB) inyectado en entidades financieras a un tipo de interés del 7,75% en su primera edición, el portavoz de la banca puso en duda la capacidad de las cajas para devolverlo. "¿Cómo lo van a hacer en el actual entorno de competitividad del sistema financiero?", se preguntó.