A la espera de los test de estrés

Irlanda plantea una quita en los bonos de la banca

Al final de esta semana se conocerán los resultados de los 'stress test' de los bancos irlandeses. Las previsiones rondan los 20.000 millones de euros de capital extra. Con estas perspectivas, el nuevo Gobierno irlandés pretende que los tenedores de bonos bancarios asuman parte de las previsibles pérdidas.

El rescate de la economía irlandesa a finales del año pasado precipitó la caída del Gobierno liberal del Fianna Fail. La nueva coalición de laboristas y centro-derecha tiene como eje principal de su programa renegociar los términos del paquete de rescate de la Unión Europea y el Fondo Monetario Internacional. Su objetivo será flexibilizar las condiciones de la financiación y lograr que los tenedores de bonos compartan las pérdidas, que a día de hoy son cubiertas al 100% por el Estado gaélico.

La decisión de las autoridades irlandesas en 2007 de garantizar la totalidad de los depósitos y las pérdidas de sus entidades bancarias ha supuesto que tras cuatro años, y 85.000 millones de euros de rescate, los bancos irlandeses tengan en circulación 16.400 millones de euros en bonos senior no asegurados. Las previsiones de resultados de las pruebas de estrés para el sector financiero que se conocerán el jueves no son muy halagüeñas. Las cuatro grandes entidades irlandesas -Bank of Ireland, Allied Irish Banks, Irish Life &Permanent y el Educational Building Society- necesitarán un capital extra de entre 15.000 y 25.000 millones de euros.

El ministro de Economía irlandés, Michael Noonan, quiere "una solución sostenible y global" para atajar la crisis fiscal que zarandea al país. Su antecesor en el cargo aprobó un severo ajuste en el gasto público que incluía el despido de 25.000 funcionarios, subida de impuestos -salvo el de sociedades-, recorte de pensiones y del salario mínimo. "Nuestra meta es minimizar el impacto en el contribuyente de las deudas contraídas en el pasado por entidades privadas y que ahora están intervenidas por el Estado", afirmó ayer el ministro de Agricultura, Simon Coveney en una entrevista para la televisión pública irlandesa.

El Gobierno quiere renegociar la parte del paquete de rescate que corresponde a los Estados miembros. "Esperamos unas duras negociaciones durante las próximas dos o tres semanas", pronosticó Coveney. Irlanda intentará lograr una rebaja en el tipo de interés que paga actualmente por el rescate: Casi un 6%, un punto básico más que el caso de la ayuda a Grecia. Las autoridades europeas ya han mostrado su disposición, según Financial Times . Otra de sus aspiraciones es que el BCE inyecte 60.000 millones de euros a sus bancos en el medio plazo. Esta acción reemplazaría el mecanismo de Asistencia de Emergencia en Liquidez (ELA) gestionado a través del Banco Central Irlandés. La institución europea exige a Dublín la previa recapitalización de su sector financiero, pero según informa Reuters, el BCE dará vía libre a un nuevo plan para aportar liquidez a los bancos irlandeses.

El acuerdo para que los propietarios de bonos bancarios compartan con las arcas públicas irlandesas las previsibles pérdidas por impagos, parece más complicado. El BCE se ha negado en repetidas ocasiones a que se negocian quitas con los inversores privados para que cubran así parte de la financiación de los rescates de los Estados miembros.

"Puede tratarse de una táctica negociadora por parte de irlanda para conseguir mejores acuerdos fuera de la UE", ha declarado a Bloomberg, el economista irlandés Alan McQuaid. Una subida del impuesto de sociedades podría ser la llave en las negociaciones, pero Dublin se mantiene firme en su decisión de no modificar un tipo del 12,5%, menos de la mitad de la media europea. "El impuesto de sociedades no formará parte de los acuerdo y más allá de esto no tienen muchos más elementos de fuerza", ha añadido McQuaid.