Para dar estabilidad a la economía

Los empresarios piden a Zapatero que aplace el debate sucesorio

Encabezados por el presidente de Banco Santander, Emilio Botín, los grandes empresarios reunidos ayer en La Moncloa pidieron al presidente del Gobierno que posponga hasta 2012 su sucesión, en pos de la estabilidad económica.

La élite empresarial del país solicitó, asimismo, al jefe del Ejecutivo que agote la legislatura y no adelante las elecciones generales, ya que consideran que ello podría perjudicar la recuperación económica.

Por su parte, José Luis Rodríguez Zapatero se comprometió con los directivos a priorizar la marcha de la economía sobre cualquier otro aspecto. El presidente les aseguró que el calendario político será "siempre" secundario a las reformas económicas con las que España pretende salir de la crisis.

"No hay ningún otro elemento que condicione el calendario político, que tiene que ser siempre secundario a lo que este país tiene aún que hacer y tiene por delante. Las medidas económicas, las reformas, no están condicionadas a ninguna otra circunstancia", aseveró Zapatero en la rueda de prensa posterior a su encuentro con los 41 principales empresarios del país.

Además de Emilio Botín, presidente del Banco Santader, otros tres directivos secundaron la propuesta para aparcar el debate sucesorio: el presidente de la constructora OHL, Juan Miguel Villar Mir; el presidente de Ferrovial, Rafael del Pino, y Borja Prado, presidente de Endesa.

Balance del encuentro

Zapatero se mostró satisfecho tras la reunión, tras constatar con los 41 responsables empresariales que acudieron al Palacio de la Moncloa que la situación económica ha mejorado de forma "clara" desde que se vieron por primera vez en noviembre de 2010.

La cita tenía como primera motivación abordar las ocho medidas con las que España va a abordar el cumplimiento del llamado Pacto del euro, aprobado el viernes por los líderes europeos para mejorar la sostenibilidad de las finanzas públicas.

El presidente del Gobierno también expuso ante los empresarios el plan para hacer aflorar el empleo sumergido que el Gobierno va a poner en marcha y para el que quiere contar con el mayor consenso de los interlocutores sociales.

Pero las cuatro horas de reunión, en las que intervinieron el 99% de los asistentes, dieron también para hablar de la necesidad de flexibilizar el mercado laboral, abaratar los costes energéticos o de alargar los horarios comerciales en zonas turísticas.

Según fuentes consultadas por Efe, varios de los asistentes pidieron que se definan las próximas actuaciones del Ejecutivo en política energética, mientras que el presidente de Caja Madrid, Rodrigo Rato, señaló que España tendrá que realizar reformas mucho más profundas que el resto de la UE.

En materia de trabajo, Zapatero confió en que en abril se logre un acuerdo entre empresarios y sindicatos, ya que a finales de ese mes deberá aprobarse el proyecto de ley de reforma de la negociación colectiva.

El presidente de la CEOE, Juan Rosell, se encargó de presentar un informe al respecto "exhaustivo y razonablemente esperanzador respecto a la posibilidad de un acuerdo en la dirección adecuada".

En energía, Zapatero recalcó que "hay que hacer más" para abaratar los costes, ya que tan sólo con la reciente subida de la tarifa eléctrica "no podemos garantizar la estabilidad del coste".

Reconoció al respecto que "la política energética necesita el máximo consenso político posible" y por eso han venido "cortejando" al principal partido de la oposición para conseguir un pacto de Estado, "pero no es fácil con el PP", dijo.

Además, Zapatero consiguió un compromiso de los empresarios para aprobar la puesta en marcha de 30.000 becas de formación destinadas a jóvenes desempleados de baja cualificación.

Además, les anunció que el Consejo de Ministros aprobará el próximo viernes la reforma del Instituto Español de Comercio Exterior (ICEX) para que tenga más capacidad de apoyo a las empresas españolas en el exterior y sea más ágil y flexible.

Los máximos dirigentes de empresas como Inditex, Repsol, Banco Santander o BBVA tendrán la oportunidad de hacer de nuevo balance en el nuevo encuentro al que les ha emplazado el jefe del Gobierno dentro de tres meses.

A la cita del pasado sábado faltaron tres empresas: Grifols, Hoteles Riu y Ebro Foods, cuyos responsables declinaron la invitación por problemas de agenda.

Por parte del Gobierno, y además de Zapatero, participaron en el encuentro los vicepresidentes primero y segunda, Alfredo Pérez Rubalcaba y Elena Salgado, respectivamente.