El piloto de Fórmula 1 desafía a los fans de Alonso

Vodafone intenta reconciliar a Hamilton con el público español

Santander tiene a Fernando Alonso en España y Vodafone tiene a.... Hamilton, quizá el enemigo público número uno de los fans nacionales a la Fórmula 1. Pero la operadora de móvil no se arredra.

Alonso y Hamilton en Abu Dhabi 2010
Alonso y Hamilton en Abu Dhabi 2010

Saben que son los malos y no les importa. O quizá sí. Desde luego, Vodafone preferiría en España ser el patrocinador de Fernando Alonso o del equipo Ferrari en Fórmula 1, pero le han tocado otro equipo y otro piloto. Y no uno cualquiera, sino la persona posiblemente más odiada por los fans nacionales de la alta velocidad.

Se trata de Hamilton, el ex compañero de Alonso en McLaren, el piloto que consigue que los adictos a este deporte se alegren casi tanto de una victoria del asturiano como de una derrota suya.

Pero Vodafone no tienen intención de esconderse. La operadora tiene presencia en muchos países del mundo y en Reino Unido patrocinar a Hamilton es un honor, así que la división española ha decidido subirse al carro.

¿Cómo? Nada menos que con un anuncio protagonizado por el enemigo y su compañero de equipo Button, que dan forma a una campaña denominada Benditos Malvados.

Los dos pilotos aceptaron inmediatamente la propuesta y, encima, demostraron tener dotes para la actuación, según cuentan en la compañía, porque grabaron el anuncio en tiempo récord.

El resultado es el primer spot de una campaña que continuará durante toda la temporada de Fórmula 1 y que tiene por objetivo desafiar a los fans españoles, provocarles una sonrisa y, a lo mejor, conseguir un poco de cariño.

La filosofía es que en toda película tiene que haber malos, que la hace mucho más emocionante y divertida. Y, qué se le va a hacer, Hamilton y Button tienen ese papel. No les importa, pero no están de acuerdo con que el malo siempre pierda. "Si pensáis que el bueno siempre gana al final de la película, volvedlo a pensar. Esto no es Hollywood. Esto es Fórmula 1", desafían en el vídeo, obra de la agencia española Shackleton. ¿Funcionará?