Admite que la situación es "más difícil"

Portugal mantiene que el rescate es "evitable"

El ministro de Presidencia de Portugal, Pedro Silva Pereira, ha mantenido esta jueves que un rescate financiero de la Unión Europea y el Fondo Monetario Internacional (FMI) es "evitable", si bien admitió que la crisis política abierta ayer tras el rechazo en el Parlamento por todos los partidos de la oposición de las medidas de ajuste del Gobierno -y la posterior dimisión del primer ministro, José Sócrates-, deja el país en una situación "más difícil".

Silva Pereira se pronunció así en la rueda de prensa para dar cuenta de los acuerdos de la primera reunión del Consejo de Ministros tras la caída del Ejecutivo socialista que, según dijo, ya se abordó como "gobierno en funciones". "El Gobierno asumirá en los términos constitucionales las funciones que son estrictamente necesarios a la gestión de los asuntos públicos", aclaró.

Preguntado sobre la posibilidad de un rescate, el ministro aseguró que, en opinión del Ejecutivo, la ayuda externa aún es "evitable", aunque consideró que esto hoy "es más difícil".

"El Gobierno continuará luchando contra un eventual recurso de ayuda externa, porque la economía portuguesa está en condiciones de resistir, aunque no escondo que la decisión de ayer tomada precipitadamente por los partidos de la oposición en el Parlamento dejó la situación portuguesa más difícil", agregó.

En este sentido, insistió en que el Gobierno sigue empeñado en la defensa de los intereses del país, lo que significa que hará todo lo que esté a su alcance para evitar la necesidad de recurrir a una ayuda externa, "una hipótesis que el Gobierno continúa rechazando. Además, Pereira advirtió de las "graves consecuencias" que un eventual rescate tendría para los portugueses.

En cuanto a la validez en Bruselas del Programa Económico de Crecimiento (PEC) presentado por Sócrates a sus socios europeos, el ministro aclaró que "el Gobierno presentó en Bruselas las línea generales y las principales medidas del PEC", del que se entregaría una versión final en abril, algo que para lo que el Ejecutivo luso en funciones está "imposibilitado" en las actuales circunstancias.