Pide a la UE replantearse el abandono de la minería

Sebastián propone más ayudas al carbón a raíz de la catástrofe nuclear japonesa

El ministro de Industria, Miguel Sebastián, propuso ayer a la Unión Europea que se replantee la supresión de las ayudas al carbón a partir de 2018, como está previsto. El Gobierno cree que la crisis japonesa y los conflictos del Magreb han puesto de manifiesto que Europa debe mantener una de sus pocas fuentes de energía autóctonas.

Miguel Sebastián, ministro de Industria, Turismo y Comercio
Miguel Sebastián, ministro de Industria, Turismo y Comercio

Sebastián hizo su propuesta durante la reunión extraordinaria del consejo de Ministros de Energía de la UE celebrada ayer en Bruselas para analizar el impacto en los mercados energéticos del desastre natural ocurrido en Japón y de los conflictos bélicos y políticos en el norte de África.

Al término del encuentro, el ministro español señaló en rueda de prensa que se trata de "dos perturbaciones muy importantes" que deben obligar a la UE a revisar sus opciones políticas en materia de fuentes de energía.

La crisis japonesa, señaló Sebastián, tendrá "consecuencia sobre las posibilidades de que en Europa haya nuevas centrales en un horizonte razonable". Y "el precio del petróleo", añadió, "se ha disparado" a raíz de las turbulencias en los países árabes.

Ante ese escenario, España defendió ayer en el consejo de la UE el papel del carbón y la necesidad de garantizar "el acceso a esta importante fuente de energía autóctona". Por ese motivo, el Gobierno planteó una ofensiva para revisar el Reglamento de ayudas de estado al carbón aprobado hace unos meses en la que se fijaba 2018 como año límite para suprimir los subsidios y cerrar las minas no rentables.

"Cuando se tomó esa decisión", recordó Sebastián, "el panorama energético no era tan complicado como ahora". La propuesta inicial de la Comisión Europa era suprimir las ayudas en 2014. Pero las maniobras de España y, sobre todo, de Alemania lograron prolongar cuatro años más los subsidios.

A raíz de la crisis japonesa, el Gobierno español parece dispuesto a obtener una nueva prorroga y ayer, según explicó Sebastián, contó ya con el apoyo de países como Polonia, Rumanía o Lituania. La propuesta, sin embargo, provocará previsiblemente una enorme resistencia en los países que no disponen de yacimientos carboníferos, así como entre algunos grupos parlamentarios, como Los Verdes, y las organizaciones ecologistas.

Renovables

Sebastián, sin embargo, no ve una contradicción entre el carbón y otras fuentes más limpias. Todo lo contrario. El ministró subrayó que la minería ofrece un complemento y un respaldo necesario a las fuentes renovables. Estas, según Sebastián, ayudan a Europa a reducir sus emisiones de CO2. Pero en materia de seguridad de suministro "conviene reabrir el debate del carbón", afirmó.

"Se prescindirá de las centrales que no pasen el test de estrés"

El consejo extraordinario de Ministros de Energía de la UE celebrado ayer en Bruselas acordó que las pruebas de estrés a las centrales nucleares europeas se realizarán antes del último trimestre de este año y que los resultados se harán públicos para tranquilizar a los ciudadanos. El ministro español de Industria, Miguel Sebastián, que asistió al Consejo, señaló en la rueda de prensa posterior que "si una central no supera la prueba, habrá que prescindir de su actividad". Sebastián recordó, no obstante, que la seguridad de las plantas españolas se verifica cada 10 años. Y que el parque nuclear español es relativamente joven, con una media de edad de 27 años.

Las pruebas tomarán en cuenta lo ocurrido en Japón, donde parece que tras el terremoto y los tsunamis del pasado día 11 fallaron los sistemas auxiliares de refrigeración. Además de analizar la sismicidad de la zona donde se encuentran las centrales, se analizará el riesgo de inundación, de accidente aéreo o de atentado.

La UE aseguró ayer que las pruebas serán "rigurosas" y confía en que los países vecinos, como Ucrania o Armenia, también las lleven a cabo.

Oettinger

La estrella mediática del Consejo de Energía de ayer era sin duda el comisario europeo Günther Oettinger. Pero sus apocalípticas declaraciones sobre Japón no contaron con la simpatía de los ministros, que le reprobaron sus palabras de la semana pasada. "Unos con más dureza que otros", señaló el ministro español de Industria, Miguel Sebastián, tras el encuentro.