El acuerdo de la UE permite la entrega en varios plazos

España aportará 9.500 millones en metálico al fondo de rescate europeo

España tendrá que aportar alrededor de 9.500 millones de euros en metálico para financiar el fondo de rescate permanente de la zona euro, según el acuerdo alcanzado ayer por los ministros de Economía de la zona euro. El fondo dispondrá de una capacidad de préstamo de 500.000 millones de euros respaldada por 620.000 millones en avales y 80.000 millones en metálico.

España aportará 9.500 millones en metálico al fondo de rescate europeo
España aportará 9.500 millones en metálico al fondo de rescate europeo

El acuerdo alcanzado ayer en Bruselas por los 17 ministros de Economía de la Unión Monetaria resuelve los últimos flecos pendientes sobre el llamado Mecanismo europeo de estabilidad (MEDE), el fondo de rescate permanente de la zona euro que entrará en vigor a mediados de 2013.

El nuevo instrumento sustituirá al fondo provisional (Facilidad Europea de Estabilidad Financiera) creado tras la crisis griega y estrenado el año pasado con el rescate de Irlanda. Y según el comisario europeo de Asuntos Económicos, Olli Rehn, servirá para que "las llamadas fuerzas del mercado no tengan la menor duda sobre nuestra capacidad de actuar incluso en las situaciones de mayor estrés".

La nueva caja común contará como la anterior con una capacidad de préstamos de hasta 500.000 millones de euros. Pero para lograr la máxima calificación de las agencias de rating sin mermar ese potencial, el capital suscrito ascenderá a 700.000 millones de euros.

Esa cifra ha sido objeto de una dura negociación entre los ministros, tanto sobre el reparto de la carga como por su posible impacto en las cuentas públicas de los Estados contribuyentes.

El acuerdo alcanzado ayer establece un modelo de financiación basado en vales y capital comprometido por valor de 620.000 millones de euros, y una contribución en metálico de 80.000 millones de euros. La clave de reparto entre los países será su cuota en el Banco Central Europeo, pero descontando a los países que no pertenecen al euro, lo que para España arroja una clave del 11,8% (con una rebaja para los países cuyo PIB no supere el 75% de la media).

Impacto en déficit y deuda

El Estado español, por tanto, deberá aportar 9.500 millones de euros en capital y unos 73.000 millones en avales o compromisos. La vicepresidenta del gobierno y ministra de Economía, Elena Salgado, se negó a facilitar esas cifras, pero aseguró que el acuerdo "es plenamente satisfactorio para España".

Parte de las satisfacción española puede atribuirse al acuerdo de los ministros de gestionar el MEDE a través de una nueva institución financiera internacional, que se creará mediante un Tratado de los países de la zona euro. Con esa fórmula, que no se aplicó en el caso del FEEF, los socios evitan que la aportación de avales compute como deuda en sus cuentas públicas.

La entrega en metálico, sin embargo, se anotará en el balance los Estados como un gasto y, por tanto, contribuirá al déficit de año en que se compute. El acuerdo, sin embargo, permite dos entregas. La mitad en 2013, y el resto, es decir, 4.600 millones en el caso de España, en los tres años siguientes.

Las contribuciones al MEDE como el previsible incremento en un 75% de los avales para el fondo actual deberán ratificarse en los parlamentos nacionales. Bruselas confía en que, tras la cumbre europea del próximo jueves y viernes, la ratificación se realice de manera conjunta, para acelerar el proceso y evitar posibles percances legislativos en algún país.

Préstamos, compra de bonos y quitas en la deuda

El MEDE (Mecanismo Europeo de Estabilidad) proporcionará ayuda a los países de la zona euro en dificultades según "estrictas condiciones fijadas en un programa de ajuste macroeconómico", señala el acuerdo suscrito ayer en Bruselas por los 17 ministros de Economía de la Unión Monetaria. La Comisión Europea y el Fondo Monetario Internacional, en colaboración con el Banco Central Europeo, serán los organismos encargados de negociar el plan.

Las ayudas serán, principalmente, en forma de préstamos con un recargo del 2% los tres primeros años y del 3% después. El futuro fondo también podrá adquirir en el mercado primario deuda pública del país socorrido. Si el país en cuestión puede recuperarse con la ayuda, las autoridades nacionales adoptarán medidas para intentar garantizar que los acreedores privados mantienen la exposición a su deuda pública.

Pero si se comprueba la insostenibilidad de las finanzas públicas, se exigirá al país ayudado que negocie con los acreedores una contribución a su recuperación, es decir, una quita en la deuda para facilitar el rescate.

"La concesión de la asistencia financiera estará condicionada a que el Estado miembro presente un plan creíble y demuestre un compromiso suficiente para asegurar una participación adecuada y proporcional del sector privado", señala el acuerdo alcanzad ayer por los ministros.

A tal fin, todas las emisiones de deuda pública en la zona euro con una madurez de más de un año incluirán desde julio de 2013 cláusulas de acción colectiva (cac) para evitar que una minoría de tenedores de los bonos puedan vetar la renegociación de la deuda.

Nuevo fondo

El mecanismo europeo de estabilidad

-2013: en junio de ese año entrará en vigor.

-500.000 millones: será su capacidad efectiva de préstamo.

-700.000 millones: capital aportado al fondo por los países de la zona euro entre avales y metálico.

-73.000 millones: será la aportación de España en avales; 9.500 millones serán en capital.

-Multas: las sanciones por incumplir el Pacto de Estabilidad podrían destinarse al MEDE.