Estudiará la evolución de la intervención

El Consejo de Seguridad de la ONU analizará el jueves el ataque al régimen de Gadafi

El Consejo de Seguridad de la ONU acordó hoy celebrar el próximo jueves una reunión para analizar la intervención militar internacional contra el régimen de Muamar el Gadafi autorizada la semana pasada por el organismo mundial.

Fuentes diplomáticas dijeron que el secretario general de Naciones Unidas, Ban Ki-moon, informará en ese encuentro de la evolución de la situación en Libia siete días después de que se autorizara el uso de la fuerza.

"El secretario general informará de la situación, así como también lo harán otros países sobre cómo han aplicado la resolución", indicó un diplomático occidental.

La sesión de hoy del Consejo de Seguridad fue convocada por China, que ocupa su presidencia de turno, después de recibir este fin de semana una carta del ministro de Exteriores libio, Musa Kusa, en la que pedía una reunión de urgencia del organismo para detener los bombardeos internacionales contra el régimen de Gadafi.

Los miembros del máximo órgano de seguridad desestimaron la petición del jefe de la diplomacia de Gadafi, y en su lugar acordaron esperar unos días para revisar la marcha de las operaciones militares.

De todas formas, la reunión del próximo jueves ya estaba estipulada en la resolución 1.973 adoptada el pasado 17 de marzo, y que autorizó el uso de "todas las medidas necesarias" para proteger a la población civil libia.

También estableció una zona de exclusión aérea sobre el país magrebí, aunque prohibió de manera explícita la ocupación por fuerzas extranjeras de parte alguna de su territorio.

"El principal objetivo de la reunión es que es importante estar informados de la situación y estarlo en el momento adecuado, que es el jueves, cuando el Consejo de Seguridad será informado de cómo se va implementando la situación", apuntó un diplomático occidental.

Hasta la fecha, Francia, Reino Unido, EEUU, Dinamarca, Canadá, Italia y Catar han cumplido con el requisito de informar al secretario general de la ONU de su intención de actuar en Libia, según el organismo internacional.

El inicio este fin de semana de las operaciones militares llamadas "El amanecer de la Odisea" contra el régimen libio ha exacerbado las diferencias entre los 15 miembros del máximo órgano de seguridad, que aprobó la intervención con la abstención de Rusia, China, India, Alemania y Brasil.

El primer ministro ruso, Vladimir Putin, comparó hoy mismo la resolución de la ONU con un llamamiento medieval a una cruzada, un término que luego fue tildado de "inadmisible" por el presidente de ese país, Dmitri Medvédev.

"Me recuerda a un llamamiento medieval, a una cruzada, cuando alguien llamaba a alguien a ir a determinado lugar a liberar algo", dijo Putin, citado por la agencia Interfax, en una conversación con un grupo de obreros en Vótkinsk (centro del país).

Al mismo tiempo, el ministro alemán de exteriores, Guido Westerwelle, también mostró hoy su desaprobación a la intervención militar extranjera en Libia, una posición que dejó clara al abstenerse su representante en la votación del Consejo de Seguridad del pasado jueves.

"Nosotros decidimos no participar, calculamos los riesgos y tres días después la Liga Árabe ya ha critica la intervención", afirmó Westerwelle en unas declaraciones al llegar al Consejo de Ministros de Exteriores de la Unión Europea (UE) que debatirá la situación en Libia y aprobará nuevas sanciones económicas contra el régimen de Gadafi.

El ministro alemán se refería a las palabras del secretario general de la Liga Árabe, Amro Musa, quien el domingo aseguró que las operación Libia es "diferente del objetivo de imponer una zona de exclusión aérea, lo que queremos es proteger a los civiles y no bombardear a más civiles".

Sin embargo, Musa reconoció hoy junto al secretario general de la ONU, Ban Ki-moon, que se habían malinterpretado sus palabras y las matizó.

"Respetamos la resolución del Consejo de Seguridad y no tenemos nada en su contra, sobre todo porque dice que no a la invasión y a la ocupación de los territorios libios. Queremos la protección de los civiles en Libia y es una gran responsabilidad", afirmó Musa.

Asimismo, reiteró que la Liga Árabe pidió al Consejo de Seguridad la imposición de una zona de exclusión aérea para impedir los ataques contra los civiles y subrayó que su decisión "ha sido clara y nos comprometemos a ella".