Arte

A la caza de obras maestras en Maastricht

La pieza más cara de la feria Tefaf es un cuadro de Rembrandt valorado en 47 millones de dólares

Estand de Otto Nauman, con la pieza más cara de la feria
Estand de Otto Nauman, con la pieza más cara de la feria

Desafiante, iluminada por la fuerza del ego, inalterable ante el paso del tiempo... La obra más cara de la feria de arte más importante del mundo descansa imponente sobre el chaflán de la entrada, donde está ubicado el estand de la galería Otto Naumann. El Retrato de un hombre con las manos en la cintura cuesta 47 millones de dólares y procede de una subasta del año pasado. "El maestro resulta perfectamente reconocible en esta obra por su estilo, la atmósfera del cuadro y su forma de transmitir emociones", indica el historiador del arte Adrie Van Griensven.

Tefaf, que arrancó ayer en Maastricht y estará abierta hasta el 27 de marzo, mostrará obras de 260 galerías, un 80% internacionales. Acuden cuatro galerías españolas, Deborah Elvira, López de Aragón, Artur Ramon y Caylus. La responsable de Deborah Elvira califica la muestra como "examen fin de curso". "Todos los galeristas saben que Tefaf es muy exigente, que existe una elevada competencia, debido tanto a la calidad que exige el comité de selección como a la del resto de galerías", resume esta firma especializada en joyas antiguas.

Entre los ejemplos de arte español destacan las propuestas de la galería madrileña Caylus: Visión de san Antonio de Padua, de Alonso Cano, y El apóstol Santiago, de Goya. No es español, pero pone de manifiesto la relevancia de la cultura nacional durante el Siglo de Oro, un Don Quijote y Sancho Panza firmado por el taller parisino de Enain, origen de los naturalistas franceses, que se adelantaron a cualquier recreación de la obra clásica de la literatura española.

Pueden encontrarse en Tefaf nutridas colecciones de maestros españoles de las vanguardias, como Pablo Picasso o Joan Miró, que firma una pequeña escultura de madera, valorada en cinco millones de euros, que sirvió como modelo a un bronce posterior. Esta apuesta concuerda con las preferencias de los coleccionistas, ya que más del 50% de las obras de arte que se venden en todo el mundo corresponden a la época moderna, es decir, artistas nacidos entre 1875 y 1945.

Algunos estands de Maastricht podrían constituir el germen de una exposición temporal a la altura de los museos más importantes del mundo, y muchas de sus piezas dan la talla para formar parte de sus colecciones permanentes. Entre las últimas cabe citar el Retrato de un caballero, de Frans Hals, y Los caminos del vicio y la virtud, de Frans Francken.

Benito Navarrete, miembro del comité de expertos de Tefaf, explica las razones por las que la feria se ha convertido en la oportunidad para los coleccionistas más acaudalados del mundo. "En Tefaf se encuentran los remates espectaculares de las subastas, los cuadros que se han vendido a galerías en los dos últimos años, y que ahora pasan a manos privadas", indica.

Los expertos coinciden en que la presente edición de Tefaf resulta, además, especialmente adecuada para conseguir obras de una extraordinaria calidad. Una de las tendencias en el mercado internacional del arte es la puesta a la venta de obras de mayor nivel, debido a la necesidad y habilidad de los galeristas de captar el interés de los compradores en un momento de contención del gasto.

Por ello, en Maastricht abundan colecciones con una extraordinaria cohesión, de elevado valor económico y con una representatividad destacada de la obra de los artistas. En este sentido, la galería Hammer presenta una colección de 17 obras de Renoir, todas ellas retratos y trabajos de corte íntimo, en la que conviven trabajos en ceras pastel con óleos y carboncillos. La galería, ubicada en Nueva York y con casi 100 años de trayectoria, solo ha realizado tres exposiciones temáticas de Renoir en su historia. Trabajos de Helmut Newton, Fernand Léger, Damian Hirst, un diamante de 118 quilates... Así es Tefaf, una cita para disfrutar de obras maestras antes de que pasen a las colecciones privadas.

Todos se dejan ver... menos El Greco

Uno de los secretos mejor guardados de la última edición de Tefaf ha sido el escondite de la escultura de El Greco que una galería española tenía previsto exhibir en la muestra. El Ecce Hommo que fue atribuido al pintor cretense recibió el visto bueno del comité de selección y formaba parte de la documentación previa de la feria.

Sin embargo, surgieron dudas sobre la atribución de la pieza, realmente una rareza si tenemos en cuenta que el artista dedicó sus esfuerzos principalmente a la pintura. En el primer día de Tefaf, volcados los esfuerzos en localizar las obras españolas, casualmente el supuesto greco se encuentra desaparecido y los responsables de la feria aseguran que no saben nada de esta historia.

Tefaf es un sitio para ver y dejarse ver. Con una asistencia prevista de 70.000 visitantes, su apertura al público es un desfile de la alta sociedad internacional y, sobre todo, de los responsables de los museos, fundaciones y galerías más importantes. También de los artistas. Miquel Barceló se dejó caer en el primer día de la muestra.