Una sola liquidación para toda la UE

La CE aprueba la creación de un impuesto de sociedades europeo

Bruselas aprobó ayer el proyecto de creación de un impuesto de sociedades europeo. Las empresas que lo deseen podrán presentar una sola liquidación de resultados para toda Europa, aunque la parte de negocio asignada a cada país se seguirá gravando con el tipo impositivo nacional.

La propuesta de directiva establece una base común y consolidada para el impuesto de sociedades alternativa a las nacionales. Las empresas podrán utilizar de manera voluntaria la base europea para liquidar sus obligaciones ante un solo Estado, que será el encargado de redistribuir la recaudación entre los países donde opera la compañía.

La mayor ventaja para las empresas, además del ahorro en papeleo, será que podrán compensar las ganancias en un país con las pérdidas en otro y rebajar así su factura total con el fisco.

La nueva fórmula, según los cálculos del departamento de Algirdas Semeta, comisario europeo de Fiscalidad, permitirá a las multinacionales reducir su factura fiscal en 1.300 millones de euros anuales y ahorrarse hasta 700 millones de euros en gastos de tramitación en sus liquidaciones de impuestos.

"Por eso no debe extrañarnos", señaló ayer Semeta en rueda de prensa, "que la mayoría de las empresas europeas haya mostrado ya su apoyo a la base común".

La propuesta, sin embargo, supone un reto para las haciendas nacionales, que verán mermados sus ingresos por la vía del impuesto de sociedades. La armonización de deducciones permitirá a las empresas, además, identificar claramente a los países con mayor presión fiscal y concentrar recursos, si lo desean, en los más benignos.

Semeta reconoció que la "competencia fiscal será más clara", pero no prevé "una carrera a la baja en los tipos del impuesto".

Cabe el riesgo, sin embargo, de que los Estados compensen las pérdidas de ese canal a través de los impuestos indirectos o sobre los salarios, lo que podría repercutir en el poder adquisitivo de los ciudadanos. El propio estudio de impacto de la Comisión reconoce que la propuesta solo generará "ligeras ganancias para el bienestar de la sociedad" frente a los enormes beneficios que reportará a las multinacionales.

Semeta insistió en que toda Europa saldrá beneficiada porque la armonización "atraerá inversiones" al continente y "generará puestos de trabajo".

Irlanda

El comisario recordó también que cada país mantendrá el derecho a fijar el tipo de imposición que desee, un mensaje que no parece tranquilizar a Irlanda, un pequeño país que ingresa más de 5.000 millones de euros con el impuesto de sociedades (31.000 millones en España) gracias a las ventajas fiscales que ofrece.

Así se repartirá la recaudación

La armonización de la base imponible prevista en el proyecto de directiva aprobado ayer permitirá a las empresas pagar el impuesto de sociedades sobre toda su actividad europea en su país de origen. La hacienda principal remitirá al resto de países donde opera la compañía una parte de la recaudación.

Para proceder al reparto se calculará primero la base imponible total de la compañía, sumando las ganancias o pérdidas en todos los mercados. La base resultante se divide entre los países en función de la presencia de la compañía en cada mercado, calculada con arreglo a tres criterios: activos, empleo (número de trabajadores y masa salarial) y facturación. Por último, la parte asignada a cada país se grava con el tipo de imposición vigente en cada Estado. Una empresa domiciliada, por ejemplo, en Irlanda, pagará el 12,5% sobre la base correspondiente a ese país. Pero el 34% sobre su actividad en Francia.