El Ejecutivo tantea al sector por un posible rescate

Los bancos piden al Gobierno un blindaje ante una posible puja de cajas

El Gobierno quiere tener listo un plan B por si los proyectos de las cajas para recapitalizarse no salen adelante. El Ejecutivo ha tanteado a bancos españoles y extranjeros y a alguna caja para comprobar su predisposición a participar en una subasta. La mayoría de las entidades se han mostrado abiertas a esta posibilidad, siempre que el Gobierno cree un sistema de protección de activos que cubra la morosidad que aflore en la caja subastada.

El próximo 28 de marzo todas las cajas que necesitan recapitalizarse deberán entregar al Banco de España sus planes de viabilidad, que deberán poner en marcha inmediatamente. La idea es que en septiembre estas entidades hayan obtenido los fondos para llegar al core capital o capital principal impuesto por el Banco de España. Pueden pedir prórroga: una de tres meses y otra hasta marzo del próximo año si su objetivo es salir a Bolsa.

El problema, según apuntan varias fuentes financieras consultadas, es que en la actual coyuntura económica mundial y sobre todo española, es muy difícil captar capital en los mercados sin "malvender". Por ello, consideran que alguna caja puede ser al final intervenida y posteriormente subastada. En total, las entidades de ahorro deben buscar 14.077 millones de euros si no cotizan, cifra que se reducirá en unos 9.800 millones si al final logran capitalizarse en el parqué.

Tener que ceder y llegar a subastar una caja no es una idea que convenza ni al Gobierno y ni al Banco de España, pero sí es una posibilidad que, como es lógico, deben contemplar. Por ello, el Ejecutivo ha comenzado en el último mes a tantear a bancos tanto españoles, principalmente a Santander y BBVA, como extranjeros y a alguna que otra caja de ahorros, como La Caixa, para conocer si estarían o no interesados en participar en la puja de una de estas entidades de ahorro.

Los bancos no están interesados en invertir en el capital de las cajas

La respuesta ha sido sí, pero con condiciones. Han pedido que si al final hay que intervenir y posteriormente subastar una caja, el Gobierno debe imponer un sistema de protección de activos, que garantice por lo menos una parte de la posible morosidad que se pueda encontrar en la entidad.

Este sistema, conocido en España como EPA (Esquema de Protección de Activos) ya ha sido puesto en práctica en dos ocasiones. La primera cuando Cajastur adquirió en subasta CCM. Esta vez fue el Fondo de Garantía de Depósitos de las cajas quien se hizo cargo de cubrir la posible mora que se fuera descubriendo en la caja manchega. La segunda fue también cuando BBK se quedó con Cajasur, hace casi un año. Entonces fue el FROB el que garantizó los posibles impagados que aparecieran en la entidad cordobesa hasta la cantidad acordada en la puja.

Esta fórmula es la empleada en la subasta de bancos intervenidos en Estados Unidos, explican varias fuentes, que añaden que es una condición que reclama gran parte de la gran banca extranjera para participar.

Con la estructura del Esquema de Protección de Activos, el Gobierno, a través del FROB, cubriría una parte de la morosidad que fuese aflorando en la entidad subastada, pero la reestructuración de dicha caja, como ajuste de plantilla, lo realizaría el banco que se lo adjudicase. La puja la ganaría la institución que menos EPA solicitase para reflotar la entidad. Las firmas mejor situadas para participar en una subasta son BBVA, La Caixa y Santander. Y en segunda posición Sabadell y Popular.

Los bancos españoles no están dispuestos a invertir en la salida a Bolsa de las cajas. "No tiene sentido para una entidad financiera participar en otra española, que además es poco rentable y cuyos gestores se mantienen en sus cargos pese a haber necesitado dinero público en varios casos. No es lógico. ¿Cómo íbamos a justificar esta inversión ante nuestros accionistas? Otra cosa es participar en una subasta para quedarnos con una caja o con parte de ella si se trocea", señala un ejecutivo de un banco, aunque su opinión es compartida por prácticamente todos los directivos de bancos.

Un goteo de sorpresas en el sector financiero

Cuando el jueves pasado el Banco de España publicó la situación del sector financiero para cumplir con el nuevo real decreto sorprendieron dos cosas. La primera, que al final las necesidades de capital de bancos y cajas fuera de 15.152 millones -de los que 14.077 millones correspondieran a las cajas-, frente a los 20.000 millones que inicialmente estimó el Gobierno. Lo segundo que sorprendió, según señalan varios ejecutivos de entidades financieras, fue el bajo core capital de la filial española de Barclays, el 5,2%, y de Deutsche Bank, del 6,4%. "Llama más la atención cuando son bancos que han estado emitiendo informes sobre la incierta salud de la banca española y sobre todo de las cajas de ahorros, mientras que sus filiales españolas estaban muy por debajo de la media y necesitan ampliar capital en 552 millones en el caso del banco británico, y en 182 millones en el del alemán", señala un directivo de una destacada entidad.

Pero un día después, cuando se fueron conociendo los datos del capital principal de los bancos y cajas analizados por el Banco de España, destacó la rebaja sufrida por Santander, con un 8,1% de core capital, 0,7 puntos menos que lo publicado en sus resultados anuales, y muy cerca del mínimo exigible, el 8%. Lo mismo sucedió con Popular, que bajó 0,9 puntos, tras situarlo el supervisor en el 8,5%. También llamó la atención la subida de La Caixa, que con un capital principal del 9,9%, mejoró 1,3 puntos.

Las cajas con peor situación: Novacaixagalicia, Catalunya Caixa y Unnim, que apelarán al FROB para recapitalizarse. Banco Base, que necesita 1.447 millones, prácticamente ha descartado salir a Bolsa ante la actual situación económica y prefiere una nacionalización parcial.