Presupuestos de 2012

Alemania acelera su consolidación presupuestaria

El gobierno alemán se propone acelerar el proceso de consolidación presupuestaria, aprovechando la recuperación de la coyuntura, tal y como lo muestra el proyecto para los presupuestos públicos de 2012 y el plan de finanzas para los próximos cuatro años, aprobados hoy por el Consejo de Ministros.

Hasta el año 2015, el déficit alemán deberá reducirse a 13.300 millones de euros. Para este año, se espera todavía un déficit de menos de 40.000 millones y para 2012, de 31.500 millones de euros.

Eso implica, según dijo el ministro federal de Finanzas, Wolfgang Schäuble, que ya este año Alemania cumplirá el criterio del Tratado de Maastric según el cual el déficit de los estados miembros debe estar por debajo del 3% de su PIB.

"Todo apunta a que este año estaremos por debajo del 3%. Ya el año pasado estuvimos a punto de lograrlo", dijo Schäuble al presentar los presupuestos ante la prensa.

El otro criterio de Maastrich, que estipula que la deuda acumulada de los estados miembros tiene que estar por debajo del 60% del PIB, está todavía lejos pero Schäuble expresó su absoluta confianza de que Alemania lo logrará en el plazo de 20 años fijado por la comisión Van Rompuy.

Para ello, según el ministro, no se requieren esfuerzos adicionales sino basta con que se sigan los pasos contemplados para cumplir con la exigencia recientemente anclada en la constitución alemana -el llamado freno de la deuda- de que el presupuesto federal no podrá tener, a partir de 2016- un déficit superior al 0,3% del PIB.

"Actualmente tenemos una deuda del 80% del PIB. Si cumplimos con el freno de la deuda entonces lograremos rebajarla automáticamente en más de un 20% en el plazo definido por la comisión Van Rompuy", dijo Schäuble.

Los presupuestos para 2012 y para los próximos años siguen un nuevo procedimiento en el que el Ministerio de Finanzas fija de antemano un tope de gastos para los otros ministerios.

Los planes de presupuestos incluyen los ingresos que deberá producir el impuesto a la energía atómica, pese al dudoso futuro que tiene ahora esa fuente energética en Alemania y la decisión de apagar temporalmente algunos reactores.

Otro factor de inseguridad es un impuesto especial al sector financiero que debería aplicarse a partir de 2012 y del que el gobierno espera la recaudación de 2.000 millones de euros anuales.

Así mismo, los futuros aportes alemanes al paraguas de rescate europeos, que algunos medios de comunicación calculan en 25.000 millones de euros, pueden aumentar el déficit.

Los efectos del terremoto en Japón tampoco están calculados y Schäuble dijo que de momento no se puede hablar de ello pues nadie conoce verdaderamente las dimensiones de lo que ocurre.

"Todavía no sabemos nada y no debemos hacer como si lo supiéramos todo. Además, no parece correcto que en medio de esta tragedia empecemos a preguntarnos cuánto nos va a costar. En este contexto ese es un tema secundario", dijo Schäuble.