Cumbre ministerial

Japón pide "sangre fría" a sus socios del G8 ante la crisis nuclear

El ministro japonés de Exteriores, Takeaki Matsumoto, pidió hoy a sus homólogos del G8 que tengan "sangre fría" ante la crisis nuclear en Japón.

"Quiero solicitar de los países extranjeros sangre fría", declaró Matsumoto en la conferencia de prensa de cierre del encuentro de dos días en París de responsables diplomáticos del G8.

El ministro dijo haber "tenido el apoyo muy fuerte" de Alemania, Canadá, Estados Unidos, Francia, Italia, Reino Unido y Rusia, y agradeció que hayan considerado "digna" la reacción de los japoneses ante los problemas en sus centrales nucleares.

Sin acuerdo sobre la intervención en Libia

Por otro lado, los ministros de Exteriores del G8 pidieron hoy al líder libio Muamar al Gadafi que cese los ataques sobre la población, pero no se pusieron de acuerdo en la necesidad de llevar a cabo una intervención militar.

El ministro francés de Exteriores, Alain Juppé, afirmó en una conferencia de prensa que Gadafi "tiene la responsabilidad de proteger a su pueblo y deberá responder ante la justicia".

Los integrantes del G8, compuesto también por Alemania, Canadá, Estados Unidos, Italia, Japón, Reino Unido y Rusia, añadieron que el debate sobre la zona de exclusión aérea sigue abierto, y destacaron que se van a pedir a la ONU nuevas medidas para aumentar la presión sobre el régimen de Gadafi.

Juppé añadió la admiración del G8 por los hombres "que han iniciado esos movimientos de democratización" en Libia y en los otros países árabes, y explicó que se han abordado diversas posibilidades de apoyo, como la asistencia al desarrollo de elecciones.

En las conclusiones del encuentro se señaló que se ha solicitado a Gadafi que respete las legítimas reivindicaciones del pueblo libio sobre sus derechos fundamentales, la libertad de expresión y una forma representativa de gobierno.

El titular ruso de Exteriores, Serguéi Lavrov, indicó que la situación en Libia se ha examinado partiendo de las iniciativas de los países y organismos de la región, como la Liga Árabe, el Consejo de Cooperación del Golfo o la Organización de la Conferencia Islámica.

El representante ruso apuntó que todos estas organizaciones han manifestado "posturas firmes para llamar al final de la violencia", pero indicó que se espera que también todas ellas se pronuncien sobre acciones como la creación de una zona de exclusión aérea.

Tanto Juppé como Lavrov subrayaron la importancia de llegar a un acuerdo con el resto de países árabes sobre ese tipo de medidas y destacaron que se está debatiendo con ellos sobre otras "ideas complementarias".

En la conferencia de prensa final se destacó también el acuerdo de que "la democracia y la paz pueden avanzar juntas", y de que los actuales movimientos de democratización en el mundo árabe "pueden transformar la situación internacional y hacerla mejor, por lo que son una oportunidad que no hay que abandonar".