La cita arranca el viernes

Van Rompuy llama al acuerdo sobre competitividad en la próxima cumbre

El presidente del Consejo Europeo, Herman Van Rompuy, ha hecho un llamamiento a los líderes de la zona euro para que alcancen un acuerdo sobre su versión del pacto de competitividad exigido por Alemania, durante la cumbre que se celebrará el próximo viernes en Bruselas.

"Recibiréis pronto el informe que he preparado en colaboración con el presidente de la Comisión (Europea), en línea con las conclusiones de la última cumbre. Me gustaría que alcanzáramos un principio de acuerdo que sea formalizado en la próxima reunión (24 y 25 de marzo)", dice la carta de invitación a la cumbre, enviada por Van Rompuy a los jefes de Estado y de Gobierno de los países del euro.

Los expertos de los estados miembros ya debatieron ayer el borrador preparado por Van Rompuy, que supone una suavización de las exigencias alemanas, y constataron el "amplio consenso, prácticamente unánime" que suscita el texto entre los Veintisiete.

El pacto, rebautizado como "pacto por el euro" para evitar una denominación demasiado asociada al pacto de Alemania, determina una serie de áreas de competencia nacional sobre las que los estados deberían actuar, pero dando libertad de acción y sin señalar compromisos obligatorios.

En concreto, establece la necesidad de vigilar la evolución de los costes salariales, pero evita mencionar la eliminación de la indexación automática de los salarios en función de la inflación, como quería Berlín.

En relación con la contención de la deuda exigida por Berlín, el borrador dice que los estados miembros deberán incluir límites al déficit y la deuda en su legislación nacional, aunque deja espacio a los países para que decidan el instrumento legal.

Asimismo, los Veintisiete acordaron la necesidad de alinear la edad de jubilación con la esperanza de vida, reducir las jubilaciones anticipadas e incentivar el empleo para los trabajadores de más edad.

Sobre la armonización de la base del impuesto de sociedades, el documento deja la iniciativa en manos de la Comisión Europea para que presente una propuesta en las próximas semanas y argumenta que se podría desarrollar un impuesto común en los estados que así lo deseen.

Asimismo, el pacto pretende fomentar las reformas en el mercado de trabajo para facilitar la incorporación de los jóvenes, con medidas como la reducción de la fiscalidad al trabajo, compensada con un aumento de las tasas al consumo.

Cada país deberá proponer las medidas que considera necesarias antes de junio y deberá presentar resultados en el plazo de doce meses, aunque no se establecen sanciones o instrumentos que obliguen a cumplir lo prometido.

El pacto entre los países del euro estaría abierto en todo momento al resto de miembros de la UE que conservan sus propias monedas.

Alemania ha impulsado esta iniciativa como condición para aceptar la ampliación de la capacidad de financiación del fondo de rescate europeo y la flexibilización de su uso, para poder ayudar mejor a los países acosados por la crisis de la deuda.

El pacto por el euro forma parte de un paquete más global de medidas contra la crisis, que incluye medidas como el endurecimiento de la disciplina fiscal, la citada reforma del fondo de rescate o la celebración exámenes de solvencia al sector financiero.

Todo el paquete será debatido en la cumbre del próximo viernes, aunque fuentes diplomáticas descartaron que haya acuerdos concretos sobre el resto de iniciativas, que seguirán siendo debatidas de cara a alcanzar un acuerdo en la siguiente reunión de líderes de la UE, los próximos 24 y 25 de marzo.