Estima que crecerá n 0,6% en 2011

Morgan Stanley ve indicios de que España ha cambiado "para mejor"

Morgan Stanley observa un panorama algo más halagüeño en España. Aunque la recuperación económica sigue siendo débil, considera que el país ha cambiado "considerablemente para mejor".

La economía española sigue en el camino de la recuperación, aunque el mercado laboral sigue siendo uno de los grandes lastres debido a la elevada proporción de empleados temporales. De acuerdo con un informe elaborado por Morgan Stanley, el PIB de España repuntará un 0,6% en 2011, tras contraerse una décima en 2010, mientras que para 2012 espera un incremento del 1,5%, cifra inferior al 2,5% esperado por el Gobierno.

Pese a que Morgan Stanley recalca la existencia de escenarios pesimistas para la economía española y cree que la recuperación en España sigue "débil" y vulnerable, considera que el país ha cambiado "considerablemente para mejor".

Los analistas estiman que habrá que esperar dos años más para recuperar los niveles de crecimiento de 2008. No obstante, la previsión para España es mucho mejor que lo augurado para otras economías periféricas, como es caso de Portugal, donde es posible una nueva caída del PIB, o de Grecia, que permanecerá en terreno negativo.

Los mayores crecimientos del PIB español en 2010 corresponden al segundo trimestre, periodo que fue aprovechado por las familias para acelerar el consumo antes de la entrada en vigor de la subida del IVA, y a la recta final del año, debido al ascenso de las exportaciones y la estabilidad de las importaciones. El sector de la construcción, que ocupa un lugar destacado dentro de nuestra economía, continúa disminuyendo y es necesario que se someta a un ajuste significativo, señala el informe.

Estabilización del mercado de deuda

El mercado de deuda, responsable en los últimos meses de la aparición de rumores que apuntaban a un inminente rescate, se estabilizará a lo largo de este año, pero no se descartan posibles subidas de la prima de riesgo.

Morgan Stanley recuerda que la mano de obra permanece bajo un "estrés severo" y continúa siendo una de los principales lastres económicos, al situar la tasa de paro en el 20%. El principal motivo del elevado desempleo es la gran proporción de contratos temporales, los cuales agrupan a una cuarta parte de los trabajadores de nuestro país. Pese a las malas noticias que proceden de este sector, se espera que a finales de año registre un leve crecimiento que iría acompañado de un aumento del consumo.

La economía española permanece sensible a los acontecimientos que proceden del exterior. Entre los riesgos que podrían desestabilizar la situación, destaca la reunión que mantendrá el próximo 24 y 25 de marzo el Consejo Europeo, que es posible que decepcione a los inversores y con ello a los mercados.

La otra gran amenaza procedería del mercado de las materias primas. En los últimos días, como consecuencia del recrudecimiento de los enfrentamientos en Libia, el precio del petróleo se ha disparado y con ello la inflación. Ante esta situación, el BCE ha anunciado un aumento de los tipos de interés a partir del próximo mes de abril, hecho que motivaría un recorte del crecimiento de la economía española mayor que el que podrían experimentar otros países europeos.