Rodrigo Amandi. Director general de los índices SAM (Sustainable Asset Management)

"Vemos una burbuja en el precio de los alimentos"

"Vemos una burbuja en el precio de los alimentos"
"Vemos una burbuja en el precio de los alimentos"

Rodrigo Amandi, director general de los índices SAM, asegura a su paso por Madrid esta semana que la inversión sostenible está más de moda que nunca. En su opinión, la escalada reciente del precio del petróleo o los alimentos no hace más que dar actualidad a temáticas de inversión en las que lleva años trabajando. SAM (Sustainable Asset Management) es una boutique especializada en la gestión sostenible, propiedad de la holandesa Robeco. Entre sus líneas de actividad destaca la gestión de fondos que cubren temas como el cambio climático, la energía, el agua, los materiales o la agricultura, además de la configuración de la familia de índices Dow Jones Sustainable Indexes y el asesoramiento a las empresas para que entren en ellos.

BP, pese al accidente, estaba incluida en sus índices. ¿Cuál es su definición de sostenibilidad?

"Las empresas suspenden en la gestión de capital humano"

Para nosotros el concepto de sostenibilidad corporativa es un modelo de negocio empresarial que trata de asegurar la viabilidad de la empresa a largo plazo. Aquellas compañías que son capaces de integrar conceptos de innovación, economía social y medioambiental van a a dar mayores rendimientos a largo plazo. Nuestro concepto de sostenibilidad no es ético sino de creación de valor a largo plazo. A nuestro entender si la empresa es capaz de incorporar estos factores dentro de su estrategia corporativa, el último beneficiario será la sociedad.

¿Entonces, no hay ningún sector que quede excluido de sus índices?

No, todos los sectores , incluso el de defensa, están incluidos porque queremos dar una exposición al inversor a lo que es el mercado. Eso sí, el cliente puede decidir porque tenemos productos que excluyen la exposición a armamento o tabaco, por ejemplo. Nuestra idea es producir un vehículo que sea líquido por lo que tenemos una mayor exposición a empresas de alta capitalización. También tenemos más exposición a Europa porque es la región donde el concepto de sostenibilidad está más avanzado. P. ¿Sostenible entonces es compatible con generación de beneficios?

Analizamos 58 sectores y cada uno capta ese valor de sostenibilidad de forma diferente. Se trata de seleccionar lo mejor de cada sector.

¿Cuántas españolas están representadas?

Tenemos 19 empresas representadas en el índice global y 16 en el europeo. Y todas las grandes empresas que no están en los índices están peleando por entrar. En definitiva no es solo marketing, es también el capital que se está empezando a poner en juego. Hay mucho dinero que se está movilizando y que busca este tipo de inversiones. Entidades como BBVA o Santander lo incorporan ya en su gestión.

¿Ha fomentado la crisis este tipo de inversiones?

Sí, ha supuesto un giro de 180 grados. Principios como la transparencia o el activismo empresarial han empezado a tener repercusión con la crisis. Los principios de inversión de Naciones Unidas también han cobrado relevancia. Más de 800 instituciones o gestores de cartera se han adherido a ellos porque imprimen un sello de calidad al incorporarlos a su estrategia o gestión de activos. Estamos hablando de instituciones que mueven 20 billones de dólares.

¿En qué áreas de las que analizan (gobierno corporativo, sensibilidad social y medioambiental...) suspenden más las empresas españolas?

En la parte social y de gestión de capital humano. Ahí no solo suspenden las españolas sino todas.

De las temáticas en las que invierte, ¿cuál se beneficia más del entorno actual? ¿Cómo afecta la subida del petróleo y otras materias primas?

Las tendencias que están en el foco de las miradas a día de hoy las hemos identificado hace tiempo. El concepto de energía renovables o seguridad energética lo lanzamos en 2003. En 2001 lanzados nuestro producto de agua. Las temáticas en las que invertimos son a largo plazo y no se han agotado. Ahora vemos una burbuja en alimentos y puede que veamos una en renovables pero eso no quiere decir que no sigamos teniendo convicción en conceptos como la energía o el cambio climático. El truco es gestionar bien y saber entrar o salir de cada temática en el momento adecuado.