Formación

Ingeniería financiera para aclarar el futuro laboral

Los aprietos económicos han complicado los procesos de búsqueda de financiación para ampliar estudios universitarios.

Ingeniería financiera para aclarar el futuro laboral
Ingeniería financiera para aclarar el futuro laboral

Las dificultades para encontrar un puesto de trabajo han disparado el interés por ampliar la formación académica de estudiantes, desempleados y trabajadores que quieren mejorar su carrera profesional. Según los datos del Ministerio de Educación y Ciencia, para el presente curso se han matriculado un 10% más de alumnos en las universidades españolas, hasta los 356.000 alumnos nuevos, lo que eleva la cantidad total de estudiantes a máximos históricos.

"Nos encontramos ante un sector anticíclico. Los que quieren volver al mercado laboral y los que quieren encontrar un primer empleo se inscriben en programas de posgrado. Ha crecido la demanda, pero ello no quiere decir que sea un mercado sencillo. El cliente es muy exigente, la decisión de optar por un máster o por otro se dilata mucho en el tiempo", afirma Fernando Tomé, director de la IEDE Business School. De todas formas, vaticina que en el 2011 "irá mucho mejor".

No podemos olvidar que, a pesar del interés creciente por ampliar estudios, el coste de estos programas, en algunos casos muy elevados, puede poner en entredicho esta decisión. Un programa de posgrado puede costar desde 3.000 euros y algunos másteres, a partir de 6.000 euros. Los indispensables para iniciar una carrera de éxito en el mundo empresarial, un Master in Business Administration (MBA), tienen precios que van desde los 9.000 a los 70.000 euros, dependiendo del prestigio de la escuela (70.700 en el IESE, 58.200 en IE o 57.000 en Esade). De hecho, quien identifica el programa que puede despejar la incertidumbre de su futuro laboral se enfrenta a una segunda fase mucho más ardua, la de la búsqueda de financiación, un proceso tan complejo que muchas universidades recomiendan iniciarlo al mismo tiempo que realizan el proceso de inscripción.

Esade favorece el acceso de mujeres a la dirección con becas para MBA

En este sentido, el Ministerio de Educación puso en marcha hace tres años un programa de becas para desempleados, a los que financia el importe de la matrícula. Esta iniciativa se une a la línea de Préstamos Universidad, lanzada por el ministerio en colaboración con el Instituto de Crédito Oficial (ICO) hace tres años, y que para el presente curso estará dotada con 100 millones de euros. El programa permite pedir un préstamo sobre el importe de la matrícula a las entidades financieras que colaboran con el ICO con un tipo de interés cero y cuya devolución está ligada a la percepción de rentas futuras cuando se incorporen al mundo laboral. El préstamo puede ampliarse para conseguir además una dotación mensual para los gastos de manutención.

Para el presente curso, el Gobierno dotó a esta línea ICO con 75 millones de euros, de los cuales algo más de 70 millones de euros fueron comercializados por una sola entidad, Banco Santander, en 4.851 operaciones diferentes, según informan fuentes de la entidad.

Bancos y cajas también ponen a disposición de los futuros educandos créditos que unas veces toman la forma de líneas específicas para estudiantes y otras veces forman parte de créditos personales. Los universitarios se definen por contemplar la posibilidad de solicitar periodos de carencia y por tener plazos de amortización especialmente amplios.

Merecen un capítulo aparte las becas otorgadas por las fundaciones y las obras sociales de las entidades financieras, especialmente orientadas a estudios de programas de tercer ciclo en el extranjero. Quienes decidan completar su currículum vitae con másteres en universidades extranjeras también pueden solicitar su participación en los programas de becas de instituciones privadas como el Programa Fulbright, la Fundación Ramón Areces y la Fundación Rafael del Pino. La consecución de una de estas becas, un proceso arduo por su elevada burocratización y por la elevada competencia, ofrece garantías de estudiar el programa en las mejores condiciones. Además de correr con los gastos de la matrícula, entregan al alumno una manutención mensual superior a los 1.000 euros.

En el ámbito de la educación superior de tercer ciclo, y especialmente en las universidades extranjeras, resulta frecuente que las facultades concedan becas a sus alumnos por una parte del importe de la matrícula. Felipe Llano, director adjunto de ESIC, afirma que "efectivamente, con los niveles de desempleo actuales, las condiciones de financiación y apoyo a la formación se hacen más necesarias que nunca", por lo que la escuela está preparando un nuevo sistema de becas que permita acceder a sus estudios de posgrado. Por ejemplo, la Universidad Bocconi tiene un número reducido de becas que cubren entre el 70% y el 80% del coste de la matrícula, la Universidad de Mónaco ofrece la de Diana Scott y la escuela de negocios francesa Essec cuenta con sus propios programas de excelencia.

Respecto a los criterios para la concesión de becas, Diane L. Bonin, directora de ayudas económicas de la escuela de negocios Tuck, afirma que "la mayoría de las becas concedidas están basadas en la combinación de necesidad y méritos" y añade que todos los estudiantes son considerados usando los criterios como "un excelente expediente académico, liderazgo, logros, habilidades interpersonales, diversidad de conocimiento y experiencia, actitud global, y las necesidades económicas". Para valorar la situación económica de cada alumno la oficina de admisiones elabora un perfil de cada uno de ellos.

En otras ocasiones, las entidades promueven ciertas políticas con sus programas de ayudas, como Esade, que favorece la incorporación de las mujeres a la dirección con ayudas específicas para ellas. También destacan las soluciones que permiten combinar el estudio con la colaboración laboral con la universidad, trabajando como asistente en proyectos de investigación o en otras tareas. IESE, una de las escuelas más reputadas internacionalmente, es una de las entidades que ofrece posibilidades en este sentido. Entrega becas de 3.900 euros por trimestre a alumnos que cumplen una serie de requisitos y que realizan ciertas "tareas universitarias".

En cualquier caso y si después de haber analizado todas las opciones no se han conseguido recursos suficientes para costear los estudios, siempre queda la posibilidad de pedir a la universidad que reserve la solicitud para el año siguiente. El futuro alumno tendrá un año para especializarse en ingeniería financiera.

La obra social sigue volcada con la educación superior

Los créditos no son la única solución que ofrecen los entidades financieras. La ayuda más importante de bancos y cajas es el reducido número de becas que otorgan sus fundaciones y la obra social de estas entidades, que sufragan prácticamente todos los gastos que representa el estudio de un prestigioso máster.

Se trata de programas con una tradición reputada. Por ejemplo, la Fundación Caja Madrid ha entregado en sus 12 ediciones 837 becas dedicadas al estudio de posgrados en el extranjero. En el último año las 80 becas concedidas por la entidad han representado un desembolso de 5,8 millones de euros.

Son, además, un caramelo con el que desean hacerse una gran cantidad de estudiantes. La Fundación de La Caixa, que celebró esta semana la ceremonia de entrega de las becas para el próximo curso, estima que para esta convocatoria ha analizado la solicitud de 1.413 candidatos, lo que arroja una media de 12 candidatos por beca. Esta fundación ha entregado este año 116 becas, que le han supuesto un desembolso de 7,6 millones de euros.

Otras instituciones que convocan programas de ayuda son la Fundación Pedro Barrié de la Maza, ligada al Banco Pastor, y la Obra Social Caja España, centrada en los programas que se estudian en territorio nacional.

Las cifras

356.000 alumnos nuevos se matricularon en enseñanzas superiores en el curso 2010-2011.

70.700 euros es la cantidad que puede llegar a costar el estudio de un MBA en una escuela de negocios de prestigio.

0% es el tipo de interés de los préstamos concedidos en el marco del programa Préstamo Renta Universidad.