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Cyopsa Sisocia, Rubau, Sarrión, CHM y Zarzuela

Cinco constructoras medianas crean un consorcio pionero para acudir al PEI

La primera gran alianza para pujar por concursos de obra pública incluidos en el Plan Extraordinario de Infraestructuras (PEI) ya está rodando y trabaja en la búsqueda de apoyo financiero. El grupo integra a las constructoras Cyopsa Sisocia, Rubau, Sarrión, CHM y Zarzuela, a las que acompaña la ingeniería Getinsa. Su objetivo son los contratos por un volumen de 200 a 500 millones de euros.

Cinco constructoras medianas crean un consorcio pionero para acudir al PEIEFE

El Ministerio de Fomento tiene ya un postor interesado en acudir a licitaciones del Plan Extraordinario de Infraestructuras (PEI), para el que ha llamado a colaborar tanto a constructoras como a entidades financieras. Cinco constructoras y una ingeniería han hecho piña para ganar volumen y, en un principio, concursar por proyectos de un volumen entre los 200 y 500 millones de euros.

Cuatro de los integrantes del grupo forman parte de la Asociación Nacional de Constructores Independientes (ANCI), donde se viene alentando durante los últimos meses la formación de alianzas entre las firmas asociadas. Se trata de Cyopsa Sisocia, Rubau, CHM y Sarrión, todas ellas con probada experiencia en obra civil.

Los otros dos socios de este consorcio pionero para atender al PEI son la constructora vallisoletana Zarzuela, con fuerte implantación en Castilla y León, y la ingeniería Getinsa.

El esquema responde perfectamente a los requerimientos expresados por el propio ministro Blanco, quien ha venido demandando a las constructoras que abran el capital de futuros consorcios a las ingenierías y a las empresas de componente más regional. Entre todas deben financiar buena parte de un plan de infraestructuras basado especialmente en el ferrocarril y cuyo volumen de inversión, bajo el modelo de colaboración público privada, asciende a 17.000 millones.

Fuentes conocedoras de los detalles de esta primera alianza aseguran que los Cyopsa, Rubau, Sarrión y compañía, aspiran tanto a obra ferroviaria como a la construcción de autopistas, aunque harán mayor hincapié en contratos de carreteras. Las mismas fuentes explican que el capital del consorcio ha sido repartido prácticamente a partes iguales con la excepción de Getinsa, que tiene alrededor de un 1%.

Una vez conformado el grupo, el siguiente paso está siendo la negociación con la banca, tanto nacional como internacional, con el fin de captar respaldo financiero para unos proyectos que requerirán la aportación de entre un 20% y un 30% en recursos propios a las constructoras.

Alianza de medianas

Las cuatro firmas de ANCI se encuentran en la banda de facturación que va de los poco más de 100 millones hasta superar los 200.

La alicantina CHM, perteneciente al grupo Vallalba -controlado por la familia Martínez Berná-, alcanzó en 2009 unos ingresos de 225 millones. La catalana Rubau, presidida por Jordi Rubau y con oficinas en Brasil, Bulgaria y Polonia, facturó 193 millones, con su actividad principal en obra civil y concesiones. Cyopsa Sisocia declaró ventas por 190 millones en 2009, cuando sus contratos en ejecución en España superaron los 800 millones, con presencia en la obra civil, concesiones y proyectos energéticos. Y Sarrión alcanza unas ventas de 107 millones, con especial presencia en Castilla-La Mancha.

Volumen de negocio

Las seis aliadas para acudir al PEI suman 730 millones en facturación, 312 millones en fondos propios y 20 infraestructuras en concesión (400 kilómetros de autopista) por más de 2.400 millones. En su pacto han tenido en cuenta la solvencia financiera y técnica.

A la espera del pliego tipo y del tramo Benavente-Zamora

Las constructoras esperan a lo largo de este mes de marzo dos hitos en el marco del Plan Extraordinario de Infraestructuras (PEI): la entrega por parte de Fomento del pliego tipo para actuaciones relacionadas con carreteras y la licitación del tramo Benavente-Zamora, perteneciente a la autovía A-66.Fomento ya ha indicado a las firmas interesadas que este tramo de 49 kilómetros tiene un presupuesto de construcción de unos 230 millones. A cambio de la financiación, el Ministerio entrega su conservación durante 30 años al sector privado.En un principio, el canon mensual por la prestación del servicio, con el que se remunera a la concesionaria por tener la autovía en estado de revista, dependerá de los indicadores de estado y de calidad del servicio.En cuanto al pliego tipo, se trata del guión que seguirá Fomento en cada uno de los contratos a licitar, teniendo en cuenta que cada uno de ellos se adaptará en parte a las peculiaridades de cada infraestructura.Hasta ahora, las empresas manejan un simple borrador que da idea de las exigencias, respecto a la solvencia económica y técnica, requeridas para concursar.

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