El bono a 10 años renta un 7,5%

La deuda de Portugal traspasa el umbral del dolor

Los expertos ven insostenible el coste de financiación exigido a los bonos.

Portugal camina ya al borde del precipicio. En realidad, lo lleva haciendo desde hace meses, pero la cuestión es que los expertos empiezan a considerar que el tiempo se agota para la economía lusa, que afronta este año necesidades de financiación por un importe aproximado de 38.500 millones de euros. La rentabilidad del bono, que discurre en sentido inverso al precio, ha pasado en la referencia con vencimiento a 10 años del 4% al 7,5% en el transcurso de los últimos 12 meses. Es el precio más alto desde la entrada en vigor de la moneda única. La prima de riesgo con Alemania (medida como el diferencial entre los rendimientos del mismo bono) supera los 430 puntos básicos (4,3 puntos porcentuales). Esto significa que Portugal paga un 136% más que Alemania por colocar la deuda.

Los expertos dudan que este nivel pueda prolongarse mucho. "Todo lo que supere el 6% significa ponerse en una situación muy complicada", valora Mariano Alierta, de M&G Valores. "Si Portugal quiere financiarse a 10 años, le cuesta un 7,5% al año; si España quiere financiarse a 20 años, pagará un 6%. Estos niveles no son sostenibles, o baja el coste de financiación o algunos países tendrán que declarar una suspensión de pagos", pronostica Mike Riddle, gestor de renta fija de M&G Investments.

"A medida que los bonos portugueses alcanzan nuevos máximos, es cada vez más probable que el país solicite la ayuda del fondo europeo de rescate, dado que financiarse por encima del 7% no es sostenible en el tiempo", afirma Martin Harvey, de la gestora británica Threadneedle.

También hay visiones optimistas. "Creo que quizá es un poco prematuro hablar de un rescate financiero de Portugal. En la situación actual hay mucho de presión de los mercados de cara a las reuniones que tendrán lugar en Europa este mes", expone Alberto Matellán, analista de renta fija de Inverseguros. "Portugal no tiene ahora mismo un problema de liquidez. Los próximos vencimientos importantes son en abril y junio, de unos 3.000 y 5.000 millones respectivamente. El de abril ya está cubierto y el siguiente parcialmente al menos", subraya Matellán. Precisamente, el Tesoro de Portugal hará mañana miércoles dos emisiones de letras a seis y 12 meses.

La UE debatirá sobre el rescate

Empieza un mes que debería ser decisivo para el futuro de la UE, por la profusión de reuniones que tendrán lugar en Bruselas. El próximo día 11 será la cumbre de jefes de Gobierno de la eurozona, donde el eventual rescate de Portugal estará a debate. Los ministros de Economía se reunirán el día 14 para evaluar la reforma del Fondo Europeo de Estabilidad Financiera (EFSF). Todo lo que se no se resuelva ese día, quedará para el siguiente, con la reunión del Ecofin -ministros de toda la UE- o para la semana posterior. El broche lo pondrá el Consejo Europeo de los días 24 y 25. En este lapso de tiempo se tiene que debatir la reforma del fondo, el pacto de competitividad, las condiciones del rescate de Grecia e Irlanda y la posible ayuda para Portugal.

El primer ministro luso, José Sócrates, acude mañana a Berlín para hablar con Angela Merkel sobre el asunto de la deuda. Sócrates reclamó ayer en Lisboa una "solución europea" a un problema que calificó de "sistémico". Portugal se resiste a pedir el rescate, con las numantinas condiciones que suele acarrear, aunque estaría dispuesto a solicitar fondos si estos adquieren un carácter diferente, de ayuda coyuntural.

En el mercado, la deuda a 10 años y 20 años se vende con descuentos del 16% y del 28%... toda una señal.

Las claves

Grecia e Irlanda. Portugal no ha alcanzado todavía los niveles a los que se situaron Grecia e Irlanda antes de solicitar el rescate. El bono griego a 10 años superaba el 8,65% en abril del año pasado, cuando pidió formalmente ayuda a la UE. El bono irlandés también estaba por encima del 8% en noviembre. Otro dato interesante es el de los vencimientos a corto plazo. El rendimiento del bono portugués es del 3,975%, muy lejos del 6,5% irlandés y el 9,8% griego.

Las compras del BCE. La autoridad monetaria empleó la semana pasada 369 millones de euros en comprar deuda. Desde mayo del año pasado ha desembolsado 77.500 millones. "El BCE ha demostrado que puede reducir los costes de financiación de los países. Pero este debería ser un mecanismo de último recurso para no generar un riesgo moral". Los países no se verían obligados a una austeridad fiscal si saben que al final serán rescatados.

España abre brecha. Una de las esperanzas de Portugal, aproximarse a España en materia de primas de riesgo, se ha esfumado. Portugal contaba con que ir de la mano con España le otorgaría cierta protección. Pero el mercado ha discriminado y ahora el país se ha quedado solo. En noviembre, el diferencial entre ambos era de 75 puntos, ahora está supera los 212 puntos. Para los inversores, Portugal no es lo mismo que España y eso preocupa en Lisboa.