Caída de la demana por la crisis

Madrid y Barcelona suman 1,5 millones de metros cuadrados de naves industriales vacías

Madrid y Barcelona sumaban un total de 1,56 millones de metros cuadrados de naves industriales y logísticas vacías a cierre de 2010, como consecuencia del descenso de la demanda derivado de la crisis, según un informe de la consultora inmobiliaria Jones Lang LaSalle.

La capital tiene el cartel de ''se alquila'' en naves que suman 868.741 metros cuadrados, el 14,1% de su parque total, y un 15,8% más que hace un año. En Barcelona la superficie disponible es de unos 700.000 metros, el 19% del total de activos de la ciudad.

Jones Lang LaSalle apunta que si bien la disponibilidad de este tipo de edificios sigue en tasas muy altas, gran parte lo constituyen naves industriales obsoletas y de calidad media-baja. Por contra, la firma detecta falta de oferta de inmuebles de gran tamaño, superiores a 20.000 metros cuadrados, "por lo que las escasas demandas puntuales de estas superficies encuentran muchas dificultades para encontrar el espacio deseado".

"El mercado inmobiliario industrial y logístico de España continúa en mínimos, dado que siguió sin mostrar signos claros de recuperación en 2010", constata la firma en el informe.

De esta forma se mantiene la presión a la baja tanto de los precios de venta como los de alquiler de estas instalación, continuando con una tendencia que se prolonga ya desde 2007.

"La demanda de compra de naves industriales es muy escasas y puntual", según indicó en un comunicado el director de la división de industrial y logística de la consultora, Gustavo Rodríguez, que atribuye esta situación a la escasez de demanda, los problemas de financiación y el "todavía elevado precio".

Sin proyectos nuevos

Todo ello se está traduciendo, por el lado de la oferta, en que no se ha desarrollado ningún nuevo proyecto de suelo industrial en 2010, y que apenas se hayan cerrado transacciones de activos inmobiliarios de este tipo.

En concreto, la inversión en naves logísticas e industriales españolas apenas sumó 100 millones de euros el pasado año, importe ligeramente superior a la de 92 millones de 2009, pero muy inferior al de más de 600 millones de euros que se alcanzó en 2008. La mayor parte de estas transacciones fueron protagonizadas por inversores privados y ''familys offices''.