Según una encuesta de KPMG a 150 directivos

El 40% de los directivos teme sufrir una inspección por operaciones vinculadas

El 40% de las empresas españolas considera que es "bastante o muy probable" que reciban durante este año una inspección por parte de Hacienda referente a los precios de transferencia, que son aquellos que se establecen en operaciones entre empresas de un mismo grupo empresarial. Este es el resultado de una encuesta realizada por KPMG a 150 directivos.

El temor de los encuestados está justificado. El plan de control tributario de 2011 indica que los precios de transferencia serán una área prioritaria de actuación. Hacienda pretende evitar que las compañías, especialmente las multinacionales, utilicen las operaciones comerciales entre filiales de distintos países para modificar la base imponible del impuesto sobre sociedades. En definitiva, se trata de dificultar que las compañías utilicen la ingeniería fiscal de forma abusiva para rebajar la factura tributaria.

Déficit en la gestión

No ha sido hasta los últimos tres años que Hacienda ha empezado a especializarse en los llamados precios de transferencia. La legislación obliga a las empresas a demostrar y documentar que han fijado un precio de mercado en una operación intragrupo. En este caso, el cargo de la prueba recae sobre las sociedades.

Un 25% de los encuestados por KPMG se sienten "nada o muy poco confortables" respecto a su actual política de precios de transferencia. En especial, cuando la relación comercial entre empresas del mismo grupo se circunscribe a bienes intangibles que, por definición, son difíciles de tasar.

Pactar con Hacienda

l El Ministerio de Hacienda recomienda a las empresas que, si dudan a la hora de tasar una operación vinculada, acudan a los acuerdos previos de valoración. A través de ellos, la empresa y Hacienda pactan el precio de transferencia, lo que supone ganar seguridad jurídica.