Tendrían el 35% del capital

Unnim sondea a sus clientes para que inviertan en su nuevo banco

Unnim optará, como muchas otras cajas, por constituir un banco al que traspasará su negocio financiero. La entidad catalana planea que el capital privado controle hasta un 35% de su capital. De momento, ha contactado con clientes institucionales y particulares para que se conviertan en accionistas.

El grupo resultante de la fusión de las cajas de Sabadell, Tarrassa y Manlleu sigue la senda trazada para reforzar su capital ante las nuevas exigencias de solvencia anunciadas en el Consejo de Ministros de hoy. El Real Decreto Ley anunciado por la Vicepresidenta económica, Elena Salgado, obliga a las entidades de crédito a incrementar su ratio de capital de primera categoría y situarlo entre el 8% y el 10% de los activos ponderados por riesgo.

Unnim ha remitido hoy un comunicado en el que informa que "está trabajando en el diseño de la estructura financiera y organizativa del nuevo banco y en la posible composición del capital". En este sentido, ha sondeado a su base de clientes y a su plantilla para que entren a formar parte del accioniariado privado de la nueva sociedad.

Los contactos los está liderando Jordi Mestre, director general adjunto de negocio. Este ejecutivo será a partir del próximo abril máximo responsable de la entidad, cuando se jubile el actual director general, Enric Mata.

La intención de la caja es que entre un 30% y un 35% de las acciones del nuevo banco estén en mano de inversores externos. De estos, un tercio serían de carácter institucional y el resto particulares. La entidad cuenta con cerca de un millón de clientes y unos 3.000 empleados. El resto de los títulos del banco serían propiedad de la caja, que sostendría su obra social con los dividendos que percibiera.

Si esta opción no prosperara, Unnim tiene la posibilidad de aliarse con algún banco existente. De hecho, Banco Pastor ha mostrado su disposición a constituir un grupo financiero conjunto con cajas de ahorros que busquen acceso a los mercados. No obstante, ha puesto como condición que sea él quién lidere el proyecto. Además, para que una operación de estas características prosperara, debería contar con el visto bueno de la Generalitat de Cataluña.

En caso de que ambas alternativas de recapitalización fracasaran, a Unnim le quedaría la posibilidad de solicitar una inyección de dinero procedente del Fondo de Reestructuración Ordenada Bancaria (FROB). Pero esta sería una vía de última instancia para reforzar el capital puesto que implica la entrada del Estado en el accionariado del banco cabecera y, con ello, de importantes restricciones en la gestión de la entidad.