Hay un principio de acuerdo para dotarlo de 500.000 millones

Bruselas insiste en que es necesario elevar la cuantía del fondo de rescate

El comisario de Asuntos Económicos y Monetarios, Olli Rehn, insistió hoy en que es necesario aumentar la capacidad real de préstamo del fondo de rescate temporal para ayudar a los países de la zona euro con problemas de financiación.

Rehn hizo esta valoración al ser preguntado por las declaraciones de los ministros de Finanzas alemán, Wolfgang Schaeuble, y austriaco, Josef Proell, que consideraron que la ampliación del fondo temporal podría ser innecesaria si el paquete de medidas contra la crisis, que la UE tiene previsto aprobar en marzo, basta para calmar a los mercados.

"Dentro de este paquete global tendremos que reforzar la capacidad de préstamo real del Fondo Europeo de Estabilidad Financiera (el fondo temporal) y tendremos que garantizar que reforzamos el ámbito de actividades de ese fondo", dijo Rehn, al término de la reunión de ministros europeos, celebrada en Bruselas.

Los ministros de la zona euro llegaron el lunes a un "principio de acuerdo" para dotar al futuro fondo de rescate, que sustituirá al actual a partir de 2013, con 500.000 millones de euros, pero no lograron avanzar en la ampliación y flexibilización del fondo en vigor, para que pueda comprar bonos y dar créditos preventivos.

El actual fondo está dotado con 750.000 millones, incluyendo la aportación de 250.000 millones del FMI, aunque el tramo intergubernamental del mecanismo (440.000 millones) sólo puede prestar unos 250.000 millones porque el resto debe mantenerse como reserva para conservar la máxima calificación crediticia.

Los líderes de la Unión Europea ya llegaron a un acuerdo para aumentar la capacidad del fondo en vigor durante la cumbre del pasado 4 de febrero y en principio sólo falta que los ministros de Finanzas cristalicen cómo hacerlo.

Sin embargo, las declaraciones de los ministros alemán y austríaco han levantado el temor a divisiones en el seno de la zona euro sobre la oportunidad de acometer esta ampliación del fondo en momentos en los que los mercados de deuda parecen estar más tranquilos, con excepción de los bonos portugueses.

Además, su principal contribuyente -Alemania- ha pedido a sus socios que acuerden una serie de medidas para incrementar la competitividad de la región y hacer converger sus economías, como condición para aceptar la ampliación del fondo, en un movimiento acogido con frialdad por las instituciones comunitarias y muchos estados miembros.

De momento, la víctima de la lentitud de respuesta europea está siendo Portugal, cuyos intereses sobre su deuda se sitúan en máximos ante las dudas de los inversores. La ministra de Economía y Hacienda española, Elena Salgado, por su parte, consideró hoy que la toma de decisiones "podría ser más ágil", pero descartó que vaya a afectar a la deuda española como ha ocurrido con la portuguesa.

En este sentido, el comisario europeos de Asuntos Económicos y Monetarios, Olli Rehn, pidió a los Estados miembros que finalicen "el enfoque global (del conjunto completo de medidas) en marzo", tal y como se han comprometido.

"Tenemos la intención de cumplir con nuestros compromisos para finales de marzo", respondió el ministro de Hungría György Matolcsy, como representante de la presidencia de turno de la UE, quien aseguró que el encuentro de hoy permitió avances significativos en otro de los asuntos en liza, la reforma de la disciplina fiscal.

Los ministros discutieron hoy los seis textos legislativos encaminados a reforzar la gobernanza económica, presentados por la Comisión Europea en septiembre y vistos como un elemento crucial para calmar a los mercados y poner fin a la actual crisis de deuda soberana. A este respecto, Salgado explicó que queda por fijar "la letra pequeña" de los seis textos, tras constatar "no hay ninguna diferencia sustancial" entre los estados miembros.

Para presionar en favor del acuerdo, el comisario Rehn recurrió a los resultados presentados hoy por Eurostat sobre el crecimiento del 1,7% de la economía europea en 2010, que calificó de "sólido, pero no suficiente", necesitado de las reformas en discusión.

Por su parte, el presidente de la Comisión Europea, José Manuel Durao Barroso, urgió hoy al Parlamento Europeo (PE) a apoyar el futuro mecanismo permanente de rescate de países del euro, aunque reconoció que el sistema elegido por los Veintisiete no satisface del todo a la Eurocámara. La Comisión Europea aprobó hoy un dictamen jurídico favorable a la propuesta de modificación del artículo 136 del Tratado de Lisboa, que fue acordada en la cumbre de la Unión Europea de diciembre pasado para establecer ese mecanismo permanente a partir de 2013.

Tras esa decisión, el presidente de la CE explicó ante el pleno de la Eurocámara en Estrasburgo (Francia) que el mecanismo permanente es "indispensable" para "defender nuestra moneda común y garantizar la estabilidad financiera ante los desequilibrios de algunos estados miembros".

Barroso reconoció que la forma de creación del mecanismo permanente, establecido según un sistema de cooperación intergubernamental y no por el método de la UE, ha generado las reticencias de los eurodiputados, pero aseguró que ni la CE ni el PE perderán competencias.