Encuentro mensual

El fondo de rescate y la competitividad centrarán la reunión del Eurogrupo

La ampliación del fondo de rescate de la eurozona y las controvertidas medidas exigidas por Alemania para aumentar la competitividad de la región centrarán la reunión mensual de ministros de Finanzas de la zona euro que se celebrará el lunes en Bruselas, informaron hoy fuentes comunitarias.

Los titulares de Finanzas avanzarán en estas dos materias, que forman parte de un paquete más amplio de actuaciones contra la crisis de la deuda.

La Unión Europea pretende aprobar ese paquete en la cumbre del 24 y 25 de marzo, para acabar así con las dudas que aún pesan sobre la economía de la región.

El fondo de rescate fue aprobado en mayo de 2010 para socorrer a los países que pudieran presentar problemas de financiación, pero fue rápidamente cuestionado por los inversores debido al tamaño de las economías en peligro -como España- y a que la capacidad de financiación del mismo es en realidad inferior a los 750.000 millones comprometidos.

Los líderes de la UE ya acordaron el 4 de marzo que harían lo necesario para aumentar la efectividad del fondo, mediante un aumento de su capacidad y de sus funciones, por lo que ahora toca a los ministros avanzar en la cristalización de este compromiso, de cara a poder adoptarlo en la citada cumbre de marzo.

Entre los nuevos usos que se barajan para el fondo se encuentra la compra de bonos para contener las turbulencias en los mercados de deuda, la concesión de líneas de crédito a los países con problemas (que serían menos exigentes que los rescates aplicados para Grecia e Irlanda); e incluso la suavización de las condiciones exigidas en los préstamos a Atenas y Dublín.

Como condición para aceptar esta reforma del fondo, su principal contribuyente -Alemania- pide a sus socios que acuerden una serie de medidas para incrementar la competitividad de la región y hacer converger sus economías, un movimiento respaldado por Francia y acogido con frialdad por las instituciones comunitarias y muchos estados miembros.

Aunque Berlín y París aseguran que no han puesto ninguna medida concreta sobre la mesa y que todas las aportaciones serán bienvenidas, un documento filtrado por Berlín, con sugerencias como la prohibición de asociar las subidas salariales a la inflación o de armonizar el impuesto de sociedades, provocó un acalorado debate en la última cumbre del pasado día 4.

Asimismo, la Comisión considera que la coordinación de las políticas económicas debe hacerse respetando los procedimientos comunitarios, mediante el paquete de medidas que actualmente negocia la UE para reforzar la disciplina fiscal y recortar las divergencias de competitividad, y no mediante un acuerdo intergubernamental como plantea Alemania.

Precisamente, los ministros de Economía y Finanzas de toda la UE avanzarán el martes en la negociación de este paquete, de cara a su aprobación también en la cumbre de marzo.

A este respecto, fuentes comunitarias explicaron que existen 11 puntos que siguen suscitando discrepancias entre los Veintisiete, aunque haya consenso sobre el principio de incrementar las sanciones a los países incumplidores y de aplicarlas con mayor antelación, para prevenir deterioros fiscales o burbujas inmobiliarias como las que han provocado la actual crisis.

Por otro lado, los ministros de Finanzas de la zona euro elegirán al sucesor de Gertrude Tumpel-Gugerell en la junta del Banco Central Europeo, en una discusión que probablemente se ampliará a la sustitución del presidente de la entidad, Jean-Claude Trichet, cuyo mandato termina el próximo 31 octubre.

Asimismo, la situación económica de Portugal, con el renacimiento de las tensiones en los mercados de deuda, surgirá en la conversación de los ministros, aunque fuentes comunitarias explicaron que existe la impresión de que la situación de la crisis de la deuda se ha relajado considerablemente.