Recuerdan la anulación del 80% de la deuda de Irak

Lanzan una campaña internacional para la condonación de la deuda tunecina

La sección tunecina del Comité para la Anulación de la Deuda del Tercer Mundo (CADTM) lanzó hoy en Dakar una campaña internacional para la condonación la deuda contraída por el expresidente Zin el Abedin Ben Alí.

"Lanzamos a partir hoy una campaña internacional para la anulación de la deuda odiosa contraída por el presidente Ben Ali que huyó como un vulgar ladrón debido a la revolución lanzada el pasado 17 de diciembre", dijo Fathi Chamki, portavoz de la sección tunecina del CADTM, en una rueda de prensa.

"La soberanía nacional de Túnez pasa por la negativa de reembolsar la deuda", afirmó Chamki que forma parte de una señalada delegación tunecina en el XI Foro Social Mundial de Dakar que agrupa a más de 45.000 participantes de los cinco continentes.

Se trata de liberar al pueblo del esta deuda para dedicar los fondos a proyectos prioritarios para el pueblo, como la creación de puestos de trabajos para resolver el tema del paro, que afecta a la juventud del país, dijo el activista miembro del "Frente del 14 de enero" formado por una decena de partidos políticos y asociaciones de la sociedad civil.

Fathi criticó la actitud del nuevo gobernador del Banco Central Tunecino, Mustafa Kamel Nabli, quien apenas nombrado anunció Túnez reembolsará la mitad de su deuda pública a partir del próximo mes de abril.

Según él, Nabli, un exministro de Ben Alí y economista jefe del Departamento de Oriente Medio del Banco Mundial, pone de manifiesto una voluntad de mantener a Túnez bajo tutela, lo que es contrario a la voluntad de cambio del pueblo tunecino.

Por su parte, el presidente de Cadtm, Eric Toussaint, quien participó en la rueda de prensa junto a Fathi, expresó su total apoyo a la campaña lanzada por los tunecinos, a los que animó a reflexionar sobre el ejemplo de Ecuador, país que se negó a pagar parte de su deuda externa.

Más allá de Túnez, Toussaint invitó a los países africanos a adoptar actitudes de firmeza con respecto a la deuda, como también lo ha hecho durante diez años Argentina.

Denunció el trato discriminatorio en este ámbito por parte de los países ricos, recordando la anulación del 80% de la deuda de Irak, en 2003, en cumplimiento de una petición de Estados Unidos al considerar que ese débito contraído por Sadam Husein era "ilegítimo".

"¿Por qué no se han anulado las deudas contraídas por Sudáfrica durante la época del Apartheid en Sudáfrica o por la República Democrática de Congo bajo el régimen de Mobutu?", se preguntó Toussaint deplorando lo que considera como "la aplicación de la ley del embudo".

La deuda pública africana se calcula globalmente a 134.000 millones de dólares, mientras que la de otros países como Bélgica, Francia o Estados Unidos multiplican esa cifra cada uno.