Las reformas que necesita España

El PP se muestra abierto a negociar las nuevas políticas activas de empleo

Los populares consideran, tras su reunión de ayer con el Gobierno, que el pacto social está ya "muy cerrado", por lo que su aportación puede ser escasa. Reclaman, no obstante, que las políticas activas se deberían tramitar como proyecto de ley "para ganar tiempo". CiU y PNV ven mejorable el plan de choque para crear empleo y las políticas energética, industrial y de innovación.

Consideran que el consenso con patronal y sindicatos es "muy importante" para el Acuerdo Social y Económico, pero que también lo hubiera sido ir informando a los partidos políticos de los avances de las negociaciones. Los populares se quejaron ayer de que en la reunión que mantuvieron con miembros del Ejecutivo se les presentó un pacto "muy cerrado". "El Gobierno no aceptará modificaciones en temas nucleares" del documento, apuntó ayer la portavoz del PP en el Congreso, Soraya Sáenz de Santamaría.

Existe voluntad en el primer partido de la oposición de unirse al acuerdo refrendado tanto por representantes empresariales como sindicales. Otra cosa es qué formas y qué tiempos se elijan para ello. Si durante la fase de negociación mantuvieron una postura ambigua (buena disposición en conversaciones con los agentes sociales y críticas públicas al resultado), ahora deberán decidir si participan de los temas que quedaron abiertos.

De momento, Sáenz de Santamaría ha pedido por carta a la vicepresidenta económica, Elena Salgado, que las políticas activas de empleo no sean aprobadas por decreto. Si la ayuda a los parados jóvenes y de larga duración sin prestación que sustituye al Prodi se tramita como proyecto a iniciativa de algún partido se ganará tiempo y se evitaría "que las situaciones de desprotección se alarguen innecesariamente", reza la misiva.

El presidente del Gobierno, no obstante, reiteró ayer en el Senado que el Consejo de Ministros aprobará el viernes su propuesta de reforma de las políticas activas de empleo. Asimismo, pidió antes a sus compañeros de partido en la junta de portavoces de los socialistas que antepongan la "flexibilidad" y la "voluntad de acuerdos" a la batalla electoral, aunque se acerquen las elecciones municipales y autonómicas y ya se avisten las generales de 2012.

En cuanto a la reunión, que se centró en la parte de la reforma de las pensiones, Sáenz de Santamaría destacó que el Gobierno no les aportó "ninguna novedad" con respecto al documento firmado el pasado miércoles. "Es una reforma que recorta el sistema de pensiones", resumió la portavoz del PP. "Ahora tendremos que analizar si las recomendaciones del Pacto de Toledo pueden tener traslación a la Cámara Baja", espetó.

Oportunidad "desaprovechada"

El Gobierno se reunió ayer por la tarde con CiU y PNV para exponerle los puntos básicos del acuerdo (hoy será el turno del resto de partidos). La sensación con la que se quedó el portavoz del grupo Catalán, Josep Antoni Duran i Lleida, fue encontrada. "El Gobierno ha desaprovechado una gran oportunidad de convertir este gran pacto social un pacto de Estado", dijo en referencia a haber dejado de lado el consenso político en la elaboración del acuerdo. Los convergentes están básicamente de acuerdo con el contenido del pacto, especialmente en la parte de pensiones, aunque lo consideran "insuficiente" en otros aspectos. Es el caso de las políticas activas de empleo y de las políticas de energía, industria e I+D+i. Respecto a estas últimas, a CiU le sorprende que no se incluyese la opinión de las fuerzas políticas en aspectos "tan sensibles".

Otra de las cuestiones que preocupan a CiU es cómo se conjugarán las políticas de choque para crear empleo en las distintas comunidades autónomas sin invadir competencias. En el pleno de hoy exigirán al ministro de Trabajo, Valeriano Gómez, "mayor libertad de actuación y más capacidad de gestión" a las autonomías en este ámbito.

El PNV también pidió al Gobierno que opte por una concepción "más descentralizada" para desarrollar el pacto social. El portavoz de lo nacionalistas vascos en el Congreso, Josu Erkoreka, precisó que hay acuerdo en política energética pero varias discrepancias, entre ellas las políticas activas de empleo.