Criteria pasará a ser Caixabank

La Caixa mantendrá un 81% del capital del nuevo banco

Caixabank entra en pista de despegue. La Caixa acaba de anunciar el traspaso de su negocio financiero a un banco, que también controlará sus participaciones en Telefónica y Repsol. La entidad catalana retendrá un 81% de su capital. La nueva firma debería empezar a operar en agosto de este año.

La Caixa.
La Caixa.

La Caixa da un paso al frente ante las exigencias de capital que acaba de imponer el Gobierno a la banca española. El grupo ha anunciado esta tarde una reorganización general de su actividad empresarial y financiera que implica a la propia caja, a su holding de participadas Criteria y a Microbank.

En virtud del acuerdo marco que han suscrito estas tres sociedades, La Caixa cederá su negocio bancario en un primer término a Microbank, filial íntegramente participada por la caja. Posteriormente, La Caixa y Criteria canjearán acciones de Microbank con un valor estimado de 9.500 millones de euros a cambio de buena parte de la cartera industrial de Criteria y de acciones de nueva emisión del que hasta ahora era el holding de participadas del grupo por un importe de unos 2.000 millones. Por último, Criteria se fusionará con Microbank, operación que dará configuración definitiva a Caixabank. Esta será la sociedad que, a partir de este momento, desarrolle la actividad financiera del grupo barcelonés.

Tras ser constituido, Caixabank procederá a emitir 1.500 millones de bonos convertibles. Estos títulos pagarán un cupón de mercado antes de su transformación en acciones nuevas del banco. La caja procederá a la colocación de la emisión a través de su red de oficinas.

La Caixa continuará existiendo como caja de ahorros pero su función será a partir de ahora controlar Caixabank, del que poseerá un 81,1%, así como todas las participadas del grupo. Con dos excepciones importantes: los paquetes en Repsol y Telefónica se situarán a cargo del nuevo banco.

Otro 0,4% del capital de Caixabank estará en manos de la plantilla, que percibirá sus acciones de forma gratuita. El 18,5% restante corresponde a los actuales accionistas minoritarios de Criteria Caixacorp.

El nuevo Caixabank nacerá con un core capital del 10,9% de acuerdo con los criterios aplicados por Basilea II. Se trata, según indicó el grupo en un comunicado, "del nivel más elevado dentro de los grandes grupos bancarios españoles".

El grupo ha definido un plan estratégico 2011-2014. Sus prioridades serán "reforzar el liderazgo en banca minorista, mejorar la diversificación del negocio, crecer a nivel internacional, consolidar la fortaleza financiera y mejorar la rentabilidad". Actualmente, La Caixa es accionista de GF Inbursa en México (20%), BPI en Portugal (30,1%), The Bank of East Asia en Hong Kong (10,1%), Erste Bank en Austria (10,10%) y Boursorama en Francia (20,8%).

Caixabank nacerá con una red de 5.409 oficinas en España, una ratio de morosidad del 3,71% y una cobertura del 70%. Precisamente, Servihabitat y los restantes negocios inmobiliarios del grupo se desgajarán de la nueva entidad. Como indicó el grupo, "Caixabank nacerá sin ningún inmueble adjudicado". Su liquidez será de 19.638 millones de euros y acumulará unas provisiones genéricas de 1.835 millones.

Isidro Fainé, presidente de La Caixa, señaló en un comunicado que "la operación se enmarca en un proceso de profundo análisis sobre la configuración del grupo que empezamos ya hace bastantes años". Juan María Nin, director general de la caja, indicó que "la reorganización representa una gran oportunidad en un entorno económico y regulatorio complejo".

Además de su actividad bancaria, Caixabank controlará el negocio asegurador (Vidacaixa, Vidacaixa Adeslas y Caixavida), las participadas en bancos internacionales así como las acciones de Telefónica y Repsol. En conjunto, los negocios financieros representarán el 75% de sus activos.

Compromiso con la obra social

La caja destacó en su comunicado que "está previsto que el grupo mantenga el nivel de recursos destinados a la obra social (...) demostrando su compromiso con la sociedad en una coyuntura económica desfavorable". La entidad destinó a este fin 500 millones de euros en 2010.