Obligará a las cajas a crear bancos

El Gobierno exige a la banca un esfuerzo extra de solvencia para calmar a los mercados

El Gobierno anunció ayer que va a exigir a las entidades financieras españolas un mayor rigor en materia de solvencia. Bancos y cajas deberán tener un ratio de core capital del 8% antes del otoño, con lo que se adelanta en varios años el calendario marcado por Basilea III. El FROB podrá entrar en el capital de aquellas entidades que no cumplan con los nuevos criterios.

El Gobierno exige a la banca un esfuerzo extra de solvencia para calmar a los mercados
El Gobierno exige a la banca un esfuerzo extra de solvencia para calmar a los mercados

La banca española deberá hacer un ejercicio de virtuosismo financiero en los próximos meses. El Gobierno, necesitado de aplacar la desconfianza de los mercados en el sector bancario español, ha decidido aumentar hasta el 8% el capital básico (acciones más reservas) que deben mantener en sus balances las entidades, frente al 6% actual.

La vicepresidenta económica del Gobierno, Elena Salgado, explicó ayer por la tarde las nuevas medidas. "Se trata de restaurar la confianza de los mercados para eliminar cualquier duda sobre la solidez de nuestra banca".

Una de las decisiones más controvertidas de las anunciadas ayer es que el Fondo de Reestructuración Ordenada Bancaria (FROB) podrá entrar en el capital de aquellas entidades que no cumplan con los nuevos criterios de solvencia establecidos.

Salgado cifra en 20.000 millones de euros las necesidades de capital extra del sector bancario español

Si se produjese esa situación, el FROB tan solo comprará acciones de bancos, lo que obligaría a las cajas con problemas a alterar su naturaleza jurídica para dar entrada al Fondo. La inversión será a precios de mercado, por un plazo máximo de cinco años, y el Gobierno ejercerá los derechos políticos que le correspondan por la misma.

La vicepresidenta económica realizó una estimación de las necesidades de capital que tendrán las entidades financieras nacionales para cumplir con los nuevos estándares. Según sus cálculos, el sector no necesitará más de 20.000 millones para llegar al 8% de ratio de core capital. A septiembre de 2010, la proporción media de capital básico era del 8,5%.

Los grandes bancos cumplen de sobra con los nuevos criterios de solvencia. Santander tiene un 8,5% y BBVA un 8,2%, respectivamente. Popular, tras la operación con Crédit Mutuel, roza el 9,4%. En cambio, los bancos medianos tendrán más dificultades. Sabadell está en el 7,8%, mientras que Bankinter tan solo 6,5% (6,76% al cierre de 2010).

En las cajas, La Caixa tiene un 8,7% de ratio core capital, mientras que Caja Madrid tiene tan solo un 7,2%. El grupo de cajas en el que participa junto con Bancaja, presentaban un core capital a marzo de tan solo un 6,8%, según explicaron a los inversores institucionales.

Otra de las peculiaridades de la nueva regulación, que se aprobará por real decreto a lo largo del mes de febrero, es que impone unas exigencias adicionales de capital a aquellas cajas más tradicionales.

Según detalló la ministra de Economía, aquellos grupos financieros que no cotizan (cajas y cooperativas de crédito), que no tienen ningún inversor privado relevante y que presentan una dependencia de los mercados de financiación mayorista superior al 20%, deberán tener en otoño un ratio de core capital que será "en todo caso", superior al 8%. Aunque Salgado no quiso detallar cuánto se subiría el listón a estas entidades, algunas fuentes apuntan que se podría llegar al 10%.

"Con este conjunto de actuaciones queremos disipar todas las dudas que puedan existir sobre la solvencia del sistema financiero español", apuntó Salgado.

Una vez que bancos y cajas cumplan con los nuevos criterios de solvencia, el Gobierno confía en que cumplirán sin problemas los nuevo test de estrés que se aplicarán al conjunto de la banca europea "a finales de junio", según detalló Salgado.

Será en septiembre cuando el Banco de España evalúe el grado de cumplimiento de estas medidas y "en el otoño", cuando el FROB recapitalice aquellas entidades que lo necesiten.

Adelanto de Basilea III

Las medidas anunciadas ayer suponen adelantar en varios años la aplicación de los nuevos criterios de solvencia fijados en el acuerdo de Basilea III y "situarán a la banca española como una de las más capitalizadas de la eurozona", apuntó Salgado. En el borrador original de Basilea III se preveía exigir un core capital del 7% en 2019.

La vicepresidenta también explicó que, para no penalizar la concesión de créditos durante 2011, la referencia que se tomará para medir el ratio de capital ordinario serán los activos que tenía la banca en diciembre de 2010.

Respecto al sector de cajas, Salgado aseguró que siguen teniendo abiertas las cuatro posibilidades para captar capital que les ofrecía la reformada ley sectorial de cajas. "Cada caja elegirá su camino, siempre que cumpla con los nuevos estándares", apuntó. Tan solo en el caso de que una entidad de ahorro no cumpla con los niveles de solvencia exigidos y no acredite una capacidad suficiente para financiarse al margen de los mercados mayoristas, deberá transferir su negocio financiero a un banco para que el FROB pueda entrar en el capital del mismo y sanear la entidad.

En esta situación, el Gobierno "buscaría el concurso de inversores privados" que estuvieran interesados en algunos de los activos de la caja intervenida. Las medidas adoptadas ayer no afectarán al objetivo de déficit marcado por el Ejecutivo de José Luis Rodríguez Zapatero, puesto que se comprarán acciones en condiciones de mercado y será una inversión temporal. En cuanto al endeudamiento público, en el peor de los escenarios, con el FROB inyectando 20.000 millones al sector, este tan solo aumentaría en dos puntos.

Ayer, la agencia de calificación crediticia Moody's cifró las necesidades adicionales de capital de la banca española en una horquilla entre 17.000 millones y 89.000 millones. Preguntada por la divergencia entre los cálculos del Ejecutivo y las de esta agencia y otras firmas de análisis, Salgado apuntó que el Banco de España es quien mejor conoce a la banca nacional.

Para aprobar este paquete de actuaciones, el Gobierno promoverá "pequeños retoques en la ley de cajas" y buscará acuerdos con todos los grupos políticos para que salga adelante con el mayor consenso posible.

Salgado ya se ha reunido con algunos representantes del Partido Popular (como su portavoz económico, Cristóbal Montoro) y con algunos partidos minoritarios para explicarles la medida. Sin embargo, el líder del PP en Andalucía, Javier Arenas, reprochó ayer al Gobierno que no haya comunicado previamente al PP las medidas detalladas.

Mientras tanto, la CECA aseguró en un comunicado que "valora positivamente que se mantenga sin modificaciones substanciales la reforma de la Lorca", consensuada por las autoridades económicas y las propias cajas.

Caja Madrid pasa su negocio al banco

Los consejos de administración de Caja Madrid y Bancaja aprobaron ayer, en el marco de su integración con otras cinco cajas de ahorros, transferir los activos y pasivos de su negocio bancario minorista al Banco Financiero y de Ahorros. Esta es la petición que ha realizado el Banco de España a todos los SIP y que poco a poco pedirá también a todas las cajas que constituyan bancos, que al final serán todas.

De esta forma, el banco cede la gestión de dichos activos y pasivos a las cajas, por lo que estas mantienen su naturaleza de entidades de crédito, ya que ejercerán las facultades de gestión sobre la actividad del negocio minorista, con su marca, en sus territorios naturales.

El contrato de integración del SIP ya contemplaba la posibilidad de integrar los activos, si las condiciones lo requerían. Por lo tanto, el consejo hace uso de esta opción y adelanta el calendario inicialmente previsto.

Está previsto que, en los próximos días, el resto de cajas que conforman el SIP (La Caja de Canarias, Caixa Laietana, Caja Segovia, Caja Rioja y Caja Ávila) celebren sus respectivos consejos de administración para tratar esta misma cuestión.

La segregación de todo el negocio al banco se enmarca en el modelo de integración que pretende que se implante en todo el sector el Banco de España. El primero en aprobar esta fórmula fue el SIP de Cajastur.

El objetivo es que las cajas tengan bancos con todos los activos de las entidades de ahorros. De esta forma el supervisor entiende que los mercados comprenderán la estructura de estas firmas y podrán atraer capital privado con salidas a Bolsa.

El nuevo grupo encabezado por Caja Madrid funcionará así como una única entidad, que ya es el tercer banco del país por tamaño, con 340.000 millones de euros en activos, y el primero por volumen de negocio en banca comercial y de empresas (más de 390.000 millones de euros). Pese a todo, los analistas aseguran que es uno de los grupos españoles que necesitan más capital, más de 10.000 millones.

Pérdidas en la crisis

La banca española ha absorbido durante la crisis pérdidas por 92.000 millones. Cerca del 50% se ha contabilizado como provisiones específicas (por créditos dudosos, normalmente), otra parte por provisiones genéricas y una última como reservas.