Suponen una amenaza al objetivo de déficit

Los inspectores de Hacienda creen que las cajas necesitarán capital público

El secretario general de los Inspectores de Hacienda, Francisco de la Torre, asegura que el Estado tendrá que aportar fondos públicos para recapitalizar las cajas de ahorro poniendo así en riesgo el cumplimiento del objetivo de déficit del 6% del PIB en 2011.

Durante un curso organizado por la Asociación de Periodistas de Información Económica (APIE), De la Torre explicó que esta aportación del Estado computará como déficit y, en consecuencia, hará necesario emitir más deuda y a un mayor coste, por la menor confianza que se trasladará a los mercados.

El secretario general de los Inspectores negó que la privatización de parte de AENA o de Loterías del Estado pueda servir de contrapeso en el balance del Estado. A su juicio, sería "hacerse trampas en el solitario", puesto que esas privatización mermarán los ingresos públicos que hasta ahora procedían de ambos entes.

A juicio del secretario general de los Inspectores de Hacienda, la necesidad de compensar el déficit y la deuda que generará podría requerir "ajustes en forma de recortes y de aumento de impuestos".

Así pues, aunque la rebaja del déficit al 9,3% del PIB en 2010 está asegurada, la recapitalización de las cajas hacen tambalearse el 6% previsto para 2011, una cifra de entrada "insostenible", que de no cumplirse podría desembocar en el rescate de España, que tendría difícil cubrir los 192.000 millones de euros de deuda que el Tesoro debe emitir hasta junio.

De la Torre comentó que ya ha habido precedentes. "Hay que recordar que fue el rescate de las entidades financieras irlandesas lo que llevó a la intervención de este país, y que las entidades irlandesas habían superado los test de stress", señaló.

El déficit oculto de las CC AA

Pero los riesgos de incumplimiento del déficit no acaban ahí, según De la Torre, quien apuntó a que podría haber un "déficit oculto" en la comunidades autónomas.

La razón es que si se tiene en cuenta que hasta un punto porcentual del objetivo déficit de las comunidades del 2,3% para 2011 corresponde únicamente a devoluciones al Estado, éstas administraciones tendrán que hacer un ajuste "muy drástico en muy poco tiempo".

Por ello, De la Torre consideró que "existe el riesgo de que los problemas presupuestarios de las comunidades exijan, para mantener el objetivo global de déficit, aumentos estatales de impuestos o reducciones adicionales de gasto".

Un tercer riesgo, se concentra en las previsiones de recaudación de impuestos, pese a que las proyecciones de los Inspectores de Hacienda anticipan que la liquidación de ingresos en 2010 superó en 1.700 millones las previsiones, hasta los 157.000 millones de euros, 13.000 millones más que en 2009.

De estas cifras se desprende que de la reducción del déficit del 1,9% del PIB entre 2009 y 2010, el 65%, unos 19.900 millones de euros, correspondería a la mejora recaudatoria. Sin embargo, el 70% de la reducción del déficit del pasado año correspondió al aumento de la recaudación por IVA, y no tanto por la subida de tipos en julio como a un descenso de las devoluciones del 32,1%, hasta los 22.749 euros, fundamentalmente por la puesta en marcha de la devolución mensual en 2009.

Así, casi la mitad de la reducción del déficit en 2010 se explica por "un factor puramente coyuntural que no se va a repetir". De hecho, es de esperar que las devoluciones repunten en 2011, lo que se unirá a que las previsión de aumento recaudatorio por la subida de tipos en julio del año pasado no está dando los resultados esperados.

En esta circunstancia, pensar que los ingresos por IVA serán de 48.952 millones de euros en 2011, como prevé el Gobierno, es a ojos de los Inspectores de Hacienda un objetivo "ambicioso".

En paralelo, también será "difícil" cumplir con un incremento de los ingresos por IRPF del 6,2% en 2011 por culpa de los recortes salariales y por la reducción del empleo cualificado. Así, "si no se produce un sorprendente e inesperado crecimiento del empleo, mínimamente retribuido, o un crecimiento de los salarios, sería necesario un incremento de uno o dos puntos en todos los tramos de la tarifa", apuntó De la Torre.

Del mismo modo, los Inspectores estiman que la previsión de ingresos por Impuesto de Sociedades, de 16.000 millones de euros en 2011, también es "ambicioso", entre otras cosas porque mucha parte del fraude en este impuesto aún queda más allá del alcance del fisco por su complejidad y la falta de medios.

El salvavidas de la economía sumergida

Este es el escenario que dibujan los Inspectores de Hacienda, quienes defienden que todo podría ser peor sin la economía sumergida. Así, creen que el aumento de las remesas de los inmigrantes residentes en España a sus países de origen o la relativamente modesta demanda de ayuda de los 426 euros por la necesidad de acreditar formación, podrían indicar un aumento de la economía sumergida que "está evitando una explosión social".

Los Inspectores proponen afrontar una reforma fiscal que aumente la capacidad recaudatoria del Estado y que no pasen por un aumento del IVA, para que no se trasladen a los precios y mermen la competitividad, y sí de las rentas del trabajo y de los impuestos especiales.

Concretamente, demandan eliminar regímenes privilegiados de tributación, suspensión de beneficios fiscales y simplificación impositiva, así como reformar el régimen de módulos que, según De la Torre, "es un nido de facturas falsas".

Por su parte, el presidente de la Asociación Española de Asesores Fiscales (AEDAF), Juan Carlos López Hermoso, consideró que cualquier ajuste fiscal debería preservar la neutralidad del sistema. En este sentido, indicó que "sólo si es necesario" se podrían subir los impuestos indirectos, compensándolos con una rebaja de cotizaciones sociales a las empresas, y en ningún momento recuperar el Impuestos sobre Patrimonio.