Está un 89% por debajo de su previsión de tráfico

La autopista AP-41 irá a concurso si el Supremo no exige su reequilibrio

La concesionaria de la autopista AP-41, que enlaza Madrid con Toledo, está al borde del concurso. Su tráfico está a un 89% de lo previsto, pierde desde 2007 unos 30 millones y sus accionistas están inyectando fondos para pagar la deuda. El Supremo decidirá en los próximos meses si Fomento ha de proceder a su reequilibrio económico.

Isolux, Comsa, Azvi, Sando y Espírito Santo, accionistas de Sociedad Concesionaria Autopista Madrid-Toledo CEASA, están soportando las pérdidas de la AP-41 a la espera de un fallo del Tribunal Supremo. Este debe pronunciarse a lo largo de este semestre sobre si la situación de la infraestructura merece que Fomento modifique el contrato concesional o no. De no variar las condiciones, la empresa está abocada al concurso, lo que sería un pésimo precedente a la vista de la mala situación que atraviesan distintas autopistas de peaje en España.

En la lista de problemas que acumula la AP-41, el último es la caída de tráfico en 2010. Y llueve sobre mojado. Cuando las citadas empresas se adjudicaron la infraestructura, estimaban que en 2010 atenderían a 14.854 vehículos diarios. Pero se ha quedado sólo en un 11%.

En 2009 sólo se cubrió el 14% de lo previsto, en 2008 se alcanzó el 23% y en 2007, año del arranque del peaje, se llegó a un 30% del tráfico de pago previsto.

Con la autopista prácticamente desierta, la concesionaria acumula pérdidas por unos 30 millones desde 2007, con el riesgo de quiebra que ello conlleva. Y es que el futuro para la AP-41 es oscuro.

La concesionaria busca el reequilibrio económico-financiero con una demanda fundamentada en una de las cláusulas del concurso por el que se adjudicó la autopista. En ella se precisa que si la Administración "determina de forma directa la ruptura sustancial de la economía de la concesión, la Administración deberá restablecer el equilibrio económico-financiero del contrato, en beneficio de quien corresponda".

Desde la concesionaria se argumenta que la entrada en servicio de la M-407, desdoblada por el Gobierno de Esperanza Aguirre y libre de peaje, "ha restado todo el atractivo a la AP-41". En cuanto a Fomento, congeló su previsión de construir la autopista Toledo-Córdoba, lo que hacía de la AP-41 y el corredor Sur una alternativa a la A-4 hacia Andalucía evitando Despeñaperros.

La concesionaria ha cifrado en 420 millones el impacto económico negativo.

Tras una inversión en construcción de 400 millones, fuentes relacionadas con la empresa aseguran que arrastra una deuda financiera de 380 millones y corre con un gasto de 20 millones al año para cubrir los intereses.

Desde el sector financiero se apunta que la firma no ha incurrido en impagos gracias a que los accionistas están aportando capital para cumplir con los compromisos bancarios. Pero esos partícipes "no están dispuestos a enterrar más dinero si no cambia el escenario".

En el Supremo están ya presentadas las conclusiones de la concesionaria; se esperan para finales de mes las del abogado del Estado, y el caso quedará visto para sentencia.

Varios escenarios para establecer las compensaciones

Si el Supremo da la razón a la concesionaria, Fomento tendrá que sentarse a negociar. Ambas partes ya mantuvieron contactos y la solución sobre la mesa fue que la entidad pública Seitt, dependiente del Ministerio, comprara la concesionaria. De este modo, se mantendría viva, no sería necesario liquidar la deuda y Fomento podría volver a privatizar la infraestructura. Pero la opción chocó con Hacienda.

Otras vías pasan por abandonar el modelo de peaje real y adoptar el peaje en sombra o el pago por disponibilidad. También se contemplan las subvenciones a la explotación y los créditos participativos. Expertos en la materia creen que la solución será una mezcla de todas ellas.

La cifra

703 millones es lo que la AP-41 preveía ingresar entre 2007 y 2039, que es el año en que concluye la concesión de Fomento.