La operadora dará sus previsiones a 2014

Telefónica adelanta la cita con los grandes inversores al mes de abril en Londres

Telefónica podría haber aguardado hasta octubre y ganar tiempo en el desarrollo de la crisis para convocar a los grandes inversores en su tradicional conferencia internacional. Pero ha preferido no esperar y citarlos el 13 y el 14 de abril en Londres para contarles de primera mano sus planes para capear el temporal.

Telefónica adelanta la cita con los grandes inversores al mes de abril en Londres
Telefónica adelanta la cita con los grandes inversores al mes de abril en Londres

La conferencia de inversores de Telefónica no tiene fecha fija. Algunas se han producido con lapso de solo un año, pero entre otras ha habido 18 meses o más. Entre las dos últimas mediaron dos ejercicios enteros, lo que habría permitido a la operadora esperar hasta el próximo mes de octubre para enfrentarse a los grandes inversores y analistas y plantearles su plan para los cuatro años que están por delante.

Pero el presidente, César Alierta, ha preferido no apurar el plazo y citar al mercado para los próximos días 13 y 14 de abril, según fuentes cercanas a la compañía, un año y medio después de la última convocatoria, que fue en octubre de 2009.

Tras meditar varios escenarios de celebración, la operadora ha optado por repetir Londres como sede de la conferencia. La capital británica ha ganado en el último momento a Brasil, primera elección de Telefónica, que pensaba así poner en valor la reciente compra de la totalidad de Vivo y la creciente importancia de este país en las cuentas del grupo. Pero problemas de intendencia llevaron a preferir otra ubicación. Madrid estaba descartado, porque fue el lugar de celebración del último encuentro y porque Telefónica quiere distanciar su imagen de los problemas nacionales, así que la capital financiera europea ha sido la elegida.

TELEFÓNICA 6,30 0,82%

El objetivo de Telefónica en su próxima cita con más de 300 inversores y analistas internacionales es presentarles cifras que les convenzan de que la operadora tiene un tamaño y una diversificación geográfica que le permiten compensar crisis localizadas, como la que está sufriendo España, según las mismas fuentes. Y es que la compañía considera que está sufriendo en Bolsa un castigo que no se corresponde con sus resultados o con sus expectativas.

Como argumento, Telefónica presentará sus previsiones a cuatro años vista en todas sus unidades de negocio, como ha hecho tradicionalmente en las conferencias de inversores. Algunas fuentes apuntan a que también podría incluir algún cambio organizativo y directivo de calado, así como nuevas referencias de dividendo.

En este punto, todavía no está decidido si el anuncio se hará antes o se esperará a abril, porque lo cierto es que los accionistas de Telefónica aún no saben cuánto van a cobrar con cargo al ejercicio de 2011 y en cambio sí conocen cuál será la remuneración en 2012. Es posible que la operadora opte por una solución intermedia de anunciar cuanto antes el dividendo a corto plazo y dejar la remuneración a medio plazo para los inversores.

La sede del célebre beneficio por acción

Telefónica no suele ser muy precisa en sus previsiones a largo plazo. Cuando la operadora da sus estimaciones de resultados a cuatro años vista, lo hace siempre en tasa acumulada de crecimiento anual e incluye varias cautelas, como que los cálculos se hacen a tipo de cambio y perímetro de consolidación constantes. Eso significa que Argentina o Venezuela -o las dos juntas- podrían devaluar sus monedas y las estimaciones seguirían acertando, aunque la realidad no pudiera ser más distinta, o que Telefónica podría vender todo su negocio de móviles y cumplir sus previsiones.

Sin embargo, Telefónica cambió esta tradición hace tres años y medio precisamente en Londres. Fue allí donde la operadora se lanzó y prometió que en 2010 lograría un beneficio de 2,304 euros por acción. En esta cifra no cabían tipos de cambio o perímetros de consolidación, sino realidad pura y dura que se confirmará el próximo 25 de febrero, cuando Telefónica presente sus resultados.

Pero la excesiva concreción ha traído algún problema a la operadora. La previsión se hizo en octubre de 2007, antes de la peor recesión que se recuerda. Por eso, en la conferencia de analistas de octubre de 2009 la compañía tuvo que revisar su promesa y la rebajó hasta los 2,1 euros por acción. Pronto se verá si ha cumplido, aunque cuenta para ello como aliado inestimable con las plusvalías contables milmillonarias procedentes de la revisión del valor en libros de la brasileña Vivo.