Objetivo del capital riesgo

Mivisa, la empresa de latas que encandila a los grandes fondos

Blackstone, la mayor sociedad de capital riesgo del mundo, está comprando la compañía murciana por cerca de 900 millones.

Las latas que conservan esas sardinas, mejillones o espárragos que los españoles guardamos en la despensa las fabrica una empresa murciana, Mivisa. La compañía, fundada en 1972 por la familia Vivancos, ha estado controlada desde 2001 por grandes fondos internacionales financiados por los mayores bancos de inversión. Y este año la empresa, que pasa por ser la primera de su sector en España y la tercera de Europa, ha llamado la atención de la mayor sociedad de capital riesgo del mundo, Blackstone.

En 2001 la familia fundadora vendió la compañía a las sociedades de capital riesgo PAI Partners -que gestiona las inversiones de BNP Paribas- y Suala Capital, entonces presidida por Ana Patricia Botín, por 213 millones.

En 2004, CVC, la misma firma que el pasado año adquirió el 15,4% de Abertis, compró la empresa murciana por 527,5 millones. Ahora CVC, que el año pasado trató de sacar la compañía a Bolsa, ha acordado la venta de Mivisa a la estadounidense Blackstone, en cuyo capital participa el Estado chino, por cerca de 900 millones. En la operación también participa Dinamia, la única sociedad de capital riesgo española cotizada, que se ha comprometido a desembolsar 9,5 millones, por un máximo del 5% del grupo. Las sociedades, según informó Dinamia a la CNMV, prevén culminar la operación durante el segundo trimestre del año.

En 2007, CVC firmó un contrato de financiación por 662 millones

En una década, el precio de venta de Mivisa ha aumentado desde los 213 millones hasta superar los 800. Los fondos de inversión que han ido pasando por el capital de la compañía han ido incrementando el valor de Mivisa a base de aperturas en nuevos mercados, modernización de las fábricas, adquisiciones y nuevas plantas.

"En 2001", recuerda Tomás López, consejero delegado de Mivisa, "el 100% de nuestra facturación se registraba en España; ahora la mitad procede de fuera". López lleva más de 30 años trabajando en Mivisa; contó con la confianza de la familia Vivancos y la ha mantenido con los distintos fondos de inversión que han pasado por la compañía. "Con todos ellos la relación ha sido buena, seguro que con Blackstone también lo será", comenta.

"Mivisa es una compañía consolidada, con maquinaria moderna, y rentable", responde Tomás López cuando se le pregunta por qué la compañía atrae tanto a los mayores fondos de inversión del mundo. En los últimos 10 años el traspaso de la empresa de fondo a fondo ha ido aumentando el valor de la compañía gracias a su expansión internacional. En 2009 ganó 70,8 millones, 20 más que en 2008, y facturó 473,8 millones (482 millones en 2008), de los que 241 millones se registraron fuera de España.

Mivisa está presente en Francia, Holanda, Hungría, EE UU y Marruecos. En España tiene fábricas en Murcia, Extremadura, La Rioja, Galicia, Andalucía y Asturias. La deuda se sitúa actualmente en torno a los 500 millones de euros.

¿Hasta dónde pueden llevar los fondos de inversión a Mivisa? "Queda mucho mundo para seguir creciendo", apunta el consejero delegado.

Sede en Murcia, matriz en Luxemburgo

Hasta que Blackstone tenga el visto bueno de las autoridades competentes, Mivisa tiene la sede en Murcia y pertenece a un grupo domiciliado en Luxemburgo controlado por CVC.

Mivisa, explica la empresa en las últimas cuentas depositadas en el Registro Mercantil (ejercicio 2009), se integra en un grupo mercantil cuya sociedad dominante es Sofamen XXI. A su vez, esta sociedad forma parte de "CVC European Equity Partners, que se rige por la legislación mercantil vigente en Luxemburgo".

Mientras que en las cuentas de Mivisa la deuda registrada es prácticamente la mantenida con proveedores, Sofamen XXI cuenta, al término de 2009, con una deuda a largo plazo con bancos de 377 millones de euros, y de 42 millones a corto plazo. La deuda total ascendía a 540 millones.

En 2007, CVC firmó un acuerdo de refinanciación por 662 millones de euros con un grupo de bancos liderados por ING y Société Générale. Gracias a ese acuerdo Mivisa y sus sociedades dominantes recibieron dos líneas de crédito por importe máximo de 20 y 70 millones. Mivisa entregó a cambio promesa de hipotecas inmobiliarias sobre cualquier inmueble de su propiedad y promesa de prenda sobre todos los derechos de crédito.

El acuerdo de financiación también contempla el cumplimiento de ciertos ratios económicos y patrimoniales, el ratio de endeudamiento total, el ratio de cobertura de intereses y el ratio de flujo de caja consolidado.

La compañía estima que el pasado año su facturación alcanzó los 520 millones y que logró un Ebitda de 124 millones.