Petróleo EE UU

El barril de petróleo de Texas sube un 0,15% y cierra a 91,54 dólares

La cotización del petróleo de Texas subió hoy un 0,15% en la Bolsa Mercantil de Nueva York y cerró la sesión a 91,54 dólares por barril (159 litros), a pesar de los datos sobre inflación y ventas minoristas en Estados Unidos y el aumento del coeficiente de caja de la banca en China.

Al concluir la sesión en Nueva York, los contratos de futuros del Petróleo Intermedio de Texas (WTI) para entrega en febrero habían sumado 14 centavos de dólar al precio de cierre del jueves y recuperaron a la tendencia alcista que ha impulsado al crudo a encarecerse esta semana un 3,98%.

Por su parte, los contratos de gasolina para entrega en febrero ganaron hoy cinco centavos al precio de cierre anterior para acabar la jornada a 2,49 dólares por galón (3,78 litros). Este combustible ha acumulado un encarecimiento del 3,31% esta semana.

Lo mismo ocurrió con los contratos de gasóleo para calefacción también con vencimiento el próximo mes, que sumaron cuatro centavos de dólar respecto al precio del jueves para cerrar a 2,64 dólares. Si se compara con el viernes pasado, el gasóleo se ha encarecido un 6,45% esta semana.

También subieron de precio este viernes los contratos de gas natural para febrero, que avanzaron ocho centavos para terminar a 4,48 dólares por cada mil pies cúbicos, mientras que durante toda la semana han acumulado un ascenso en su precio del 1,35%.

La apreciación del crudo y sus derivados se produjo a pesar de que esta jornada se conocieran unos datos macroeconómicos sobre Estados Unidos que no lograron alcanzar las expectativas de los analistas.

El índice de precios de consumo (IPC) de Estados Unidos aumentó el 1,5% durante 2010 -la inflación más baja en los dos últimos años-, mientras las ventas de los minoristas subieron un 0,6% en diciembre pasado.

Además, desde China llegaba la noticia de que su banco central ha decidido elevar en medio punto el coeficiente de caja (dinero que los bancos no pueden destinar a créditos), una medida con la que busca contener la fuerte inflación de su economía.

Algunos analistas veían en esa medida el riesgo de que se frene el crecimiento del gigante asiático, el mayor consumidor energético del mundo junto a Estados Unidos, aunque eso no parecía influir este viernes a los inversores.