Análisis

¿A salvo de la estanflación?

Con el dato del IPC de diciembre, España se enfrenta a la temida estanflación. Según el INE, la inflación cerró 2010 en el 3% tras subir seis décimas en el último mes del año. Unido a que la economía española registró un crecimiento nulo en el tercer trimestre comparado con el segundo, y a falta de conocer la evolución del cuarto trimestre, la coctelera amenaza con un escenario peligroso: falta de crecimiento y precios al alza.

Esta escalada de la inflación es en gran medida consecuencia directa de las decisiones del Gobierno en materia de impuestos para frenar el déficit y del repunte del precio del petróleo, que se acerca a los 100 dólares por barril. De hecho, según los datos desagregados del INE, los grupos que más repercutieron en la subida general de precios fueron el del transporte -que incluye los precios de los carburantes y lubricantes- y el de bebidas alcohólicas y tabaco, con unas variaciones anuales del 9,2% y del 15,2%, respectivamente. Junto con la vivienda, estas rúbricas suponen el 70% de la inflación, más de dos tercios. Sin la subida de los impuestos del tabaco en diciembre, la inflación anual se hubiera situado en el 2,6%.

En un contexto de caída de costes laborales por primera vez en diez años -el coste laboral medio por trabajador y mes descendió un 0,3% en el tercer trimestre- la subida de precios daña sobre todo al consumo al impactar directamente sobre la renta disponible de los hogares españoles, la riqueza familiar, sin olvidar que la tasa de paro se sitúa en el 20% con más de cuatro millones de desempleados.

En esta situación, los sindicatos han exigido hoy que ante la pérdida de poder adquisitivo que sufren aquellas personas con menor renta, se extiendan las cláusulas salariales a los convenios colectivos. De esta forma, aquellos trabajadores sujetos a este tipo de régimen se podrían beneficiar de una disposición establecida en el acuerdo que firmaron los sindicatos y el Gobierno. Según ésta, tras finalizar el trienio pactado, el salario de todos los trabajadores se tendría que actualizar con el IPC acumulado durante 2010, 2011 y 2012. Una cifra que algunos analistas cuantifican en un 7% y que desembocaría en un nuevo incremento de los costes salariales en España. Todo ello cuando diversos organismos internacionales alertan sobre la necesidad de moderar el volumen de la masa salarial. Los temidos mercados estarán al tanto.