Carta abierta a nuestro vecino luso
Querido vecino: Me cuentan que no estás bien, que tu diferencial frente a la deuda alemana ha vuelto a subir y que tienes los tipos en niveles máximos. Los CDS y la prensa dicen que tu rescate está servido. Parece que tus gobernantes lo niegan, con discrepancias, como ayer veíamos entre dos primeros espadas de tu banco central, Costa y Cardoso. Acababas de dar buenas noticias, cerrando 2010 con un mayor crecimiento de lo esperado y aprobando el examen de diciembre con un déficit del 7,3%. Ya en 2010 estabas en el punto de mira tras la caída de Grecia e Irlanda, pero en 2011 parece que el mercado no te concede el beneficio de la duda, el tiempo necesario para ver si cumples con tus objetivos de reducción del déficit.
No sé si te van a rescatar, pero sí me importa e inquieta por varias razones. La fundamental: porque tu caída supondría un salto cualitativo en la crisis periférica. Hasta ahora se ha rescatado a Grecia, con unas cifras falseadas y abultadas de deuda y déficit, o a Irlanda con un desmedido peso del sector financiero, que no cesa en demandar fondos públicos para sanearse. Pero tú, Portugal, no estás en esos casos. Es cierto que vas lento, con una economía que probablemente vuelva a la recesión en 2011 (-0,9% según el consenso de analistas), pero no pareces esconder muertos en el armario. El mercado, y sus tipos a 10 años al 7%, podrían forzar una situación que no demanda tu economía ni merecen tus cuentas.
Si te rescatan te hipotecas con el FMI, la UE y el BCE al módico precio de 350 puntos básicos sobre la deuda alemana. En cifras redondas: al 6,5%. Supuesto un rescate en el entorno de los 70.000 millones de euros, el tipo medio de tu deuda subiría del 3,8% actual al 4,8% aproximadamente. Suena tan alto, tan inmediato, que uno no sabe si lo rescatan o lo ahogan. Y éste es un punto imprescindible de reflexión: las condiciones del apoyo a Estados miembros en dificultades deben mejorar. Si no, parece difícil que cumplan con su función de ayuda. Algunos podrían alegar que condiciones más favorables constituyen un subsidio a los países con peor perfil de deuda. Puede ser, pero más importante es si puede hacerse. Según un estudio de Morgan Stanley, el valor actual de aplicar un diferencial del 1% (en lugar del 3,5% hoy vigente) sobre la deuda alemana para apoyar a Grecia, Irlanda, Portugal y España hasta 2020 representaría un coste de 111.000 millones de euros, es decir, el 2,5% del PIB conjunto de Alemania y Francia. No parece mucho dinero cuando se trata de salvar a Europa. Porque no olvidemos que de no modificarse el marco actual de apoyo europeo, si tú caes, muy probablemente no seas el último. En muchos países europeos cuecen habas: Bélgica y su parón político, Italia y su histórico nivel de deuda sobre PIB, o España y su crisis inmobiliaria y la tasa de paro en el 20%.
¿Se puede evitar tu rescate? Hasta ahora la UE ha ido por detrás de los acontecimientos, dando pasos, pero después de cada rescate. Hay que reconocer que los avances no han sido triviales. En mayo, con Grecia, crean un fondo de estabilización de 750.000 millones de euros para apoyar a los Estados en dificultades hasta 2013. En diciembre, con Irlanda, amplían el marco de ayuda desde 2013. Ahora, la UE podría adelantarse. Junto a la modificación antes apuntada de las condiciones de ayuda, caben otras opciones. Por ejemplo, la ya debatida emisión de eurobonos o un papel más activo desde el BCE. Por último, las palabras importan. Y si no que se lo digan a Barnier (comisario de Finanzas de la UE) que el pasado día de Reyes, recién abiertos los mercados de deuda, azuzaba al mercado con estas declaraciones: "Habría que dar a las autoridades poder para obligar a la conversión de la deuda en equity de las entidades financieras en problemas". Evitemos la falta de oportunidad, tan negativa para los mercados. Europa ha sabido crecer en momentos de dificultades. Seamos optimistas, pero rápidos y contundentes en una mayor coordinación económica y política.
Un cariñoso saludo desde España.
Marian Fernández. Responsable de estrategia de Inversis Banco