Alrededor del 20%

Japón comprará bonos de la eurozona a finales de este mes

El ministro japonés de Finanzas, Yoshihiko Noda, dijo hoy que Japón proyecta comprar alrededor del 20 por ciento de los bonos que la eurozona emitirá a finales de este mes con el fin de impulsar la confianza, informó la agencia Kyodo.

Noda calificó de "adecuado" que Japón adquiera deuda del Fondo Europeo de Estabilidad Financiera (EFSF), garantizado por los Estados de la zona euro y que, en la última semana de este mes, tiene previsto emitir bonos para financiar el rescate de Irlanda.

En rueda de prensa, Noda dijo que Japón "está pensando en comprar una cantidad que supone el 20 por ciento" de deuda soberana, mediante sus reservas de divisas en euros. El objetivo es "impulsar la confianza en el EFSF y hacer una contribución como uno de los principales países" del mundo, indicó el ministro de Finanzas. Tras los comentarios de Noda, el euro se apreció hasta los 1,2991 dólares en el mercado de divisas de Tokio, frente a los 1,2952 dólares en que se cotizaba poco antes. Según el diario económico Nikkei, Japón comprará bonos europeos por unos 100.000 millones de yenes (929 millones de euros), aunque este extremo no fue confirmado a Efe por el Ministerio de Finanzas.

El plan de Japón se conoce después de que China anunciase la semana pasada en Madrid que seguirá comprando deuda pública española tanto en el mercado primario como en el secundario, entre la persistencia de la crisis de deuda soberana en la eurozona.

El Fondo Europeo de Estabilidad Financiera tiene previsto realizar una emisión de deuda de forma sindicada en la última semana de este mes, por entre 3.000 y 5.000 millones de euros y un vencimiento de cinco años. El EFSF prevé lanzar durante 2011 un total de tres emisiones para recaudar hasta 16.500 millones de euros este año y hasta 10.000 millones en 2012, dentro del complejo mecanismo de la zona euro empleado para financiar el rescate de Irlanda.

La semana pasada, la Unión Europea lanzó con éxito su primera emisión de obligaciones de deuda para financiar el rescate de Irlanda de 85.000 millones de euros, de los que los países de la zona euro aportarán 17.700 millones a partir del EFSF.

Los compromisos anunciados por China y Japón vienen de los dos mayores poseedores de reservas extranjeras del mundo, con 2,85 billones de dólares y 1,1 billones de dólares, respectivamente, que tienen un gran interés en mantener la fortaleza del euro y de la Unión Europea, la primera región económica mundial. La pérdida de valor de la moneda común europea desde 2010 ha hecho mella en las exportaciones niponas a Europa, que se encarecen, a la vez que se reducen los beneficios de las compañías japonesas que operan en el continente.

La apreciación del yen obligó en septiembre de 2010 una intervención, sin precedentes desde 2004, del Gobierno de Japón para estabilizar su moneda, objetivo que no fue conseguido. Para los gigantes exportadores nipón y chino el apoyo a la eurozona supone una garantía de estabilidad también para sus importantes fondos denominados en la moneda común.

El plan de Japón llega cuando los inversores en mercados de obligaciones deuda soberana comienzan a dar la espalda a países como Portugal, mientras aumentan las dudas en otros países como Bélgica, con una gran deuda pública. Como segundo contribuyente del Fondo Monetario Internacional (FMI), el aporte de Japón ha sido de gran importancia en el programa de rescate de Grecia, mientras que China se ha constituido en uno de los salvadores del país heleno al seguir financiando su deuda.