Salón Internacional del Motor

El motor trata de escapar del invierno en Detroit

Optimismo en el primer salón del año por las mejores perspectivas.

El motor trata de escapar del invierno en Detroit
El motor trata de escapar del invierno en Detroit

Detroit trata de mostrar al mundo que sigue teniendo un nombre dentro de la industria de la automoción. El Salón Internacional del Motor de la capital del gélido Estado de Michigan (Naias, por sus siglas en inglés) abrió ayer sus puertas con el firme propósito de mostrar a mundo que ha pasado ya lo peor de la crisis que ha sumido en la oscuridad a la industria durante los últimos tres años. Claro que todo optimismo debe ser puesto en cuarentena. No ha faltado ni un solo año, incluso en 2009, en el que los grandes del sector no hayan mostrado un optimismo fuera de toda lógica.

Esta vez hay, eso sí, argumentos alentadores. General Motors y Chrysler han conseguido pasar silbando por delante del cementerio, como decía la canción de Tom Waits. Fiat, incluso, anunció ayer que ha incrementado su participación del 20% al 25% tras cumplir la compañía con los objetivos fijados. Ford, por su parte, no corrió peligro de insolvencia y aprovechó su tirón para arrebatarle el segundo puesto en ventas a Toyota.

Premio

La organización del evento ha decidido premiar a los dos gigantes estadounidenses: el eléctrico Chevrolet Volt y el todoterreno Ford Explorer obtuvieron ayer los premios de coche del año y de camioneta del año en el país.

GM llega a Detroit con el lanzamiento de dos nuevos vehículos, el compacto Chevrolet Sonic (que reemplaza al modelo Aveo) y el Buick Verano, con el que competirá contra autos compactos de la gama alta como el Audi 3, y desvelará el prototipo de pickup GMC Sierra All Terrain y el Cadillac CTS-V Coupé.

Ford presentará su familia de vehículos C-Max, un modelo que significa su regreso al segmento de los monovolúmenes tras años de ausencia. Por su parte, el grupo Chrysler mostrará el nuevo Chrysler 300, Jeep Compass 2011 y el Jeep del 70 aniversario.

El propio Salón de Detroit ha atravesado dos años de penurias, con bajas cifras de expositores, asistentes y novedades mundiales. Este año recupera nombres como Porsche y presenta una mayor actividad. Así, las compañías prevén aportar al salón el estreno mundial de unos 40 modelos, respecto a los 18 debuts de hace un año.

Además, el sector prevé que en el mercado estadounidense se vendan unos 13,3 millones de vehículos nuevos este año, un considerable aumento con respecto a los 11,6 millones de 2010 (la cuarta caída consecutiva) y los 10,4 millones de 2009. Algunas previsiones, incluso, apuntan a los 16 millones en el segundo mercado mundial.

Los fabricantes, además, han logrado acompasar sus lanzamientos a un entorno de altos precios del combustible. Toyota, que ha atravesado dos ejercicios difíciles en los últimos años, presentará una versión ampliada -en tamaño- de su superventas híbrido Prius.

Aunque no todo será ecología ni modelos de pequeño tamaño. Porsche, por ejemplo, ausente en los últimos tres años, presentó ayer su nuevo modelo 918 RSR, como un vehículo cupé de dos plazas con motor central, que representa una combinación de la tecnología aplicada en el GT3 R híbrido y el diseño del 918 Spyder. Este coche tiene una potencia máxima de 563 caballos.

El evento constituye, de hecho, un hito para la matriz de Porsche. Volkswagen aprovechó la cita para anunciar la nueva versión del Passat, que se ensamblará en la nueva planta en Tenessee. El país es crucial para el primer fabricante europeo en su carrera por convertirse en el líder de ventas en 2018. En 2010 vendió más de siete millones de unidades por primera vez en su historia.

China sube, Alemania baja

Caminos divergentes para dos de los mayores mercados mundiales. China confirmó su posición líder en ventas de automóviles con un total de 18,06 millones de unidades en 2010, un aumento anual del 32%, según la patronal CAAM, según sus siglas en inglés.

En 2009, el aumento anual de las ventas respecto a 2008 fue del 32,4%, lo que ya la aupó al liderazgo mundial.

En cambio, en Alemania las matriculaciones se situaron en 2,91 millones de unidades durante el pasado ejercicio, lo que se traduce en un fuerte retroceso del 23%. Las plantas ubicadas en el país produjeron 5,55 millones de unidades en 2010, el 12% más.