Relevo en el imperio textil español

Amancio Ortega deja la presidencia de Inditex en manos de Pablo Isla

Amancio Ortega, fundador de Inditex, comunicó ayer su decisión de abandonar la presidencia del grupo y proponer la designación del actual consejero delegado, Pablo Isla. El hombre más rico de España mantiene una participación en lnditex del 59,29% con un valor en Bolsa superior a los 20.000 millones.

Amancio Ortega deja la presidencia de Inditex en manos de Pablo Isla
Amancio Ortega deja la presidencia de Inditex en manos de Pablo Isla

La despedida de Amancio Ortega como presidente de Inditex ha hecho un poco más rico al fundador de la primera compañía de moda del mundo. Las acciones del grupo subieron ayer un 1,05% cerrando a 56,60 euros por título. De esta manera el 59,29% del capital de Inditex que controla Ortega supera una valoración en Bolsa de 20.917,8 millones de euros.

El fundador del gigante textil comunicó ayer a la CNMV que propondrá en la junta general de accionistas de la compañía el próximo julio la designación del actual vicepresidente y consejero delegado, Pablo Isla, como presidente ejecutivo del grupo. De este modo, se despeja la incógnita acerca de la sucesión de Amancio Ortega, después de que se especulara con que le sustituiría en el cargo su hija Marta, de 26 años. Marta Ortega está formándose en Inditex, donde actualmente no tiene posición ejecutiva.

"Ahora es el momento, con gran ilusión y responsabilidad, sin perjuicio de que continúe en la empresa y en su consejo de administración, de proponer que Pablo Isla sea nombrado presidente ejecutivo con ocasión de la próxima junta general", indica Ortega, de 74 años, en una carta dirigida a todos los empleados del grupo, en la que defiende que este nombramiento "es lo mejor para el futuro de la compañía".

El valor en Bolsa de la compañía se incrementó ayer un 1,05%

INDITEX 29,31 -1,05%

En la misiva, el fundador de Zara se remite a la salida a Bolsa de Inditex en 2001 con el propósito de recordar que entonces ya se dirigió a los trabajadores para expresar el orgullo que suponía "haber creado entre todos una gran empresa internacional y el inicio de una etapa que aseguraba el futuro y la continuidad del grupo".

Tras anunciar el nombramiento de Isla, Amancio Ortega sostiene que "esta nueva etapa, que en realidad se ha iniciado en los últimos años, mostrará el camino de futuro, será la combinación de la juventud y la experiencia, que, con responsabilidad y profesionalidad, llevan a hacer bien las cosas".

Respecto a eventuales novedades en el organigrama tras la designación de Isla como presidente, en estos momentos no hay cambios adicionales al anunciado por Ortega en esta carta, según indicaron a Europa Press en fuentes de la compañía.

A 31 de octubre, la compañía contaba con una red comercial de 4.907 establecimientos, distribuidos en 77 países. El pasado 9 de diciembre Inditex inauguró su tienda número 5.000 en el Palazzo Bocconi de Roma. En 2011 tiene previsto entrar con la enseña Zara en Australia y Sudáfrica.

De la moda al ladrillo

En los últimos años Amancio Ortega ha potenciado su presencia en el negocio inmobiliario. Pontegadea Inmobiliaria, la compañía donde agrupa sus propiedades inmobiliarias, se convirtió en 2009 en la primera compañía del sector en España por beneficios ganando 688 millones de euros.

Pontegadea Inmobiliaria logró ese abultado beneficio gracias a una reordenación societaria. En 2009 la inmobiliaria de Amancio Ortega desembolsó 43 millones de euros en una ampliación de capital llevada a cabo por Pontegadea France, y otros 79,3 millones en Ponte Gadea USA. La compañía mantiene también el control de filiales en México (con un valor neto de 54,6 millones) e Italia (con un valor de 123,3 millones).

Amancio Ortega. El dependiente de La Maja creó un imperio

En 1963 y tras trabajar como dependiente en la mercería La Maja, Amancio Ortega fundó Confecciones GOA, empresa familiar que confeccionaba batas de mujer guateadas, que él mismo diseñaba y fabricaba. En 1975 abrió la primera tienda Zara, que sería la semilla de su futuro imperio comercial y que muy pronto tuvo un gran éxito en el resto de España tras la integración en 1985 de la marca Inditex. A finales de los años ochenta inició la expansión internacional del grupo con la apertura de una tienda en Oporto.

Celoso como pocos empresarios españoles de su intimidad, Ortega decidió convertir Inditex en una compañía cotizada. En su estreno en Bolsa, el 23 de mayo de 2001, el valor subió un 22,45%, cerrando a 18 euros. Ahora Ortega deja la presidencia del grupo como uno de los 10 hombres más ricos del mundo.

Pablo Isla. De profesión, ejecutivo perfecto

Al nuevo hombre fuerte de Inditex no le ha costado desde 2005, año de su llegada al grupo, imbuirse de la filosofía con la que Ortega construyó Inditex. De temple tranquilo y más que reposado, ha logrado llevar marcas como Zara, Pull & Bear y Massimo Dutti entre otras a cotas impensables hace una década sin hacer uso de alharacas ni estrellatos mal entendidos. Licenciado en Derecho por la Universidad Complutense de Madrid y abogado del Estado, es miembro del consejo de administración de Telefónica. Isla fue presidente del consejo de Altadis y copresidente de este grupo desde julio de 2000. Entre 1992 y 1996 fue director de Servicios Jurídicos del Banco Popular y posteriormente fue nombrado director general de Patrimonio del Estado. En 1998 se reincorporó al Banco Popular como secretario general.

Hacia la plena profesionalización de la multinacional

Tan discretamente como se ha desenvuelto en los negocios durante décadas, entregará Amancio Ortega la presidencia de Inditex a Pablo Isla, hasta ahora vicepresidente y consejero delegado de la que seguramente es la mayor historia de éxito empresarial español de los últimos veinte años. La decisión culmina el proceso de profesionalización de la gestión que se inició en 2005 y que debe acompañar a todo empresa cotizada y globalizada, pese a que, en este caso, el 60% de su capital esté en las mismas manos: las de Ortega.

Los consejos directivos en la competencia

H&M. En la enseña sueca Hennes & Mauritz (H&M), los cargos de presidente y consejero delegado están separados. Por un lado, el presidente de la compañía es Stefan Persson, que también es miembro del comité auditor de la empresa. Preside por tanto el consejo de administración de la empresa, al que responde directamente el director general y consejero delegado Karl-Johan Persson, que ocupa este cargo desde julio de 2009. El cargo de director general en esta multinacional textil incluye las relaciones con los mercados financieros, los medios de comunicación y las autoridades gubernamentales pertinentes. Ocho miembros del consejo de administración son consejeros nombrados por la Junta General de Accionistas y otros cuatro son representantes de los trabajadores.

Gap. La multinacional estadounidense nació como una empresa familiar, encabezada por Donald Fisher, que falleció en 2009. En el consejo de administración aún se mantienen sus hijos Robert J. Fisher y William S. Fisher. Sin embargo, la dirección la ostenta desde 2007 Glenn K. Murphy, de 48 años, que aúna los cargos de presidente y consejero delegado. No tiene un puesto en ninguno de los comités de dirección. Tampoco tienen silla en estos comités ninguno de los hermanos Fisher. Robert aún es ejecutivo de la compañía, consejero delegado interino y ha ejercido el cargo de presidente desde 2004 hasta 2007, según los datos que constan en la página web de la empresa.

Abercrombie&Fitch. La empresa estadounidense especializada en ropa para adolescentes y jóvenes también mantiene sus principales cargos en manos de una sola persona, Michael S. Jeffries, que ejercerá estas posiciones en principio hasta febrero de 2014, tal y como consta prolongado su contrato. Jeffries ha ejercido de consejero delegado de la compañía desde 1992 y sumó el cargo de presidente en mayo de 1998. El consejo de administración está formado por Jeffries y otros ocho directivos que no están implicados en la gestión. La empresa estableció la figura de director independiente en febrero de 2010 y cuenta con cinco comités de dirección.