Videojuegos

Millones de copias vendidas sin promoción o distribución

Una nueva generación de juegos sencillos se convierte en iconos culturales solo con presencia en los móviles.

Imagen de uno de los videojuegos
Imagen de uno de los videojuegos

De las cinco aplicaciones que han generado más beneficios este año en la tienda iTunes, donde se adquieren los programas para iPhone, iPod Touch e iPad, tres son juegos que cuestan 79 céntimos de euro. Pequeños programas creados por un reducido grupo de desarrolladores que andan camino de convertirse en millonarios, no solo por las ventas, sino por haberse convertido en iconos culturales.

Lady Gaga luce entre su vestuario una especie de peto en el que aparece el muñeco protagonista de Doddle Jump; en la Big Bang Theory hacen chistes sobre este juego y algún otro; y una parodia de Angry Birds creada por un programa de humor de la televisión israelí ha estado semanas entre los vídeos más vistos de Youtube.

"En total, nuestro juego ha sido descargado 36 millones de veces, y estimamos que es empleado para jugar 100 millones de minutos a diario", explica Ville Heijari, el director de marketing de la empresa finlandesa Rovio, creadora de Angry Birds. El juego más descargado de la historia de los teléfonos móviles aparece incluso en la publicidad de Movistar para adquirir un iPhone.

El juego es tan simple como sus competidores, nada de gráficos a lo Call of Duty u opciones interminables a lo Red Dead Redemption: hay que arrojar a unos pájaros contra unos edificios en los que se esconden unos cerdos verdes. Lo más curioso es que unos y otros se han convertido en personajes célebres en la red y ahora Rovio incluso proyecta sacar beneficios de ellos con muñecos de peluche o películas de animación.

Doddle Jump consiste en hacer saltar a un bicho todo lo posible a golpe de dedo. Ha sido creado por dos hermanos croatas, los Pusenjak, emigrantes en Nueva York. Y Cut the Rope, la última sensación, va de alimentar a un monstruito con un caramelo sujeto por cuerdas. Este último, creado por una minúscula compañía rusa, vendió un millón de copias en sus primeros nueve días y ha alcanzado los tres millones -solo para dispositivos de Apple- en dos meses.

El negocio se sostiene gracias a las favorables condiciones que ofrece iTunes, que solo se queda un 30% de lo que paga el consumidor. Lo restante va directamente a los programadores, sin más intermediarios. Aunque, en el caso de Rovio, están probando otros modelos: "Llevamos cinco millones de descargas gratuitas para Android, aunque en este caso el juego lleva publicidad", explica Heijari.

Las grandes productoras parecen en desventaja en un mercado horizontal como el de los móviles, donde no existe la posibilidad de campañas publicitarias y funcionan mejor elementos de captación básicos: precio, recomendaciones y presencia en listados como el de los más vendidos. En líneas generales, los juegos con un caudal de ventas más regular en estos dispositivos, que no tienen facilidades para manejar interfaces de juego complejas, son este tipo de programas sencillos.

Los móviles están suponiendo también el renacer de algunos clásicos de partidas de cinco minutos, como Tetris o Pacman. Títulos que, durante años, fueron copiados de manera fraudulenta por productoras de tercera, y que en el marco de iTunes recobran su reconocimiento.

El PC sigue siendo la opción favorita... gratis

Puede que las ventas de videojuegos para ordenador estén irremediablemente a la baja -en España, representaron apenas un 9% de la facturación total de software de entretenimiento, el 91% correspondía a las consolas, a falta de datos sobre móviles-, pero todos los informes apuntan a que el ordenador sigue siendo el vehículo favorito para el ocio electrónico. Pero las opciones que prefieren los jugadores son en este momento online y gratis.Un ejemplo de cómo este tipo de programas puede ser rentable lo ofrece la empresa austriaca Greentube, que cuenta con el juego líder en usuarios en su país y en otros del centro de Europa: Ski Challenge, este año en su séptima entrega. Ofrece un descenso en cinco pistas míticas del Campeonato del Mundo de esquí, incorporando este año el germano Garmisch Partenkirchen. En total, según los datos de Greentube, los jugadores han realizado 1.500 millones de descensos. El truco está, por supuesto, en las vallas publicitarias que rodean a la pista por la que descienden los jugadores. Entre las marcas que se anuncian están Coca-Cola, McDonald's, Samsung, Siemens, Renault o Adidas.

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