Estáis condenados a entenderos

Ante la reunión de los sindicatos con el Gobierno para ver qué se hace en España con las pensiones y algunas otras cosas relacionadas con el empleo y el paro se me ocurre lo que sigue.

España no puede permitirse el lujo de que pinchen las negociaciones entre sindicatos y Gobierno sobre la reforma de las pensiones, el desarrollo de la reforma laboral, la mejora de las políticas activas de empleo y la estructura de la negociación colectiva.

Unos y otros, además de la patronal, han tenido tiempo más que suficiente durante los años de bonanza económica para avanzar en estos campos, pero los agentes sociales han prolongado las negociaciones de manera indefinida en lo que cada día que pasa se confirma como una enorme irresponsabilidad.

El mercado laboral español adolece de una insoportable parálisis, y su falta de flexibilidad es una losa para los puestos de trabajo existentes y una barrera para los jóvenes que llaman a su puerta.

Las empresas han de llevar adelante un ánimo constructivo ahora que la patronal ha renovado su capacidad negociadora. Los sindicatos, deben mirar al futuro sin apriorismos, con voluntad de avanzar e inteligencia para interpretar el mundo laboral del siglo XXI. Lo contrario será una grave imprudencia histórica.

Las pensiones, tantas veces utilizadas como arma arrojadiza populista, requieren adaptarse a la realidad demográfica y económica del país. Hay que poner todo el esfuerzo en que los cambios y las mejoras sean consensuados. Pero, de no ser así, el Gobierno ha de desarrollar su reforma para asegurarlas en el futuro, sin temor a líneas rojas pintadas con la tinta de la demagogia.

Comentarios

Interesante comentario, sólo una observación. El euro está herido de muerte, y eso es así, por que es lo único que puede salvar a Europa. A la vista de los hechos, ninguna reforma, laboral, pensiones, financiera o cualesquiera que se plantee va a ninguna parte. Hablamos de déficit fiscal, el mismo que existe desde que los estados empezaron a emitir deuda allá por el siglo XVI, salvando distancias es la única forma políticamente correcta de salir del paso. Aunque cuidado, el caso Español merece apreciaciones nada desdeñables, podríamos hablar de implicaciones sociales, la brecha que se está abriendo empieza a ser peligrosa. Implicaciones en el reconocimiento de nuestra identidad, seguimos dando vueltas a quienes somos y con quien queremos dormir para que al final los posibles acaben donde siempre. El grave problema en la formación de capital humano, la no redistribución de recursos, la imposibilidad de que la iniciativa y la empresa tire del carro y como guinda del pastel, la burbuja inmobiliaria a fecha de hoy precios sobrevalorados en más de un 50 por ciento, todo ello teniendo en cuenta la perdida brutal de poder de compra que está sufriendo el Español de a pie. Es más, pienso que el problema del déficit es el que tiene la solución más fácil, devaluación y se acabo. Como se ha hecho siempre.Y si, si nos quitan lo bailao.
La edad de jubilación a los 67 está mal, pero, si por jubilarme a los 65 me descuentan un 2% y por trabajar 38 me dan un 2%, con 65 y 38 tengo el 100%, me vale.Si con 65 y 35 me descuentan un 5%, tampoco me quejo. Si con 65 y 40 me dan un 104% , me alegro. Si con 67 y 30 me dan el 100%, me muero de alegría. o sea, si los sindicatos no se cierran y negocian algo mejor que esto, yo me rindo a sus pies y celebro que existan.Si en vez los los 5 últimos, para la base (imposible mantener) logran los 25 MEJORES o, consiguen que el trabajador pueda elegir o descartar algunos de sus años para que formen o no parte de su base de cálculo, les pongo una vela.
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