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El presupuesto cerrado, clave del éxito en la abogacía de 2011

El 65% de jefes de asesoría jurídica exige cálculo anticipado de gastos a las firmas.

Si 2009 y 2010 han sido ejercicios de profunda transformación en materia de honorarios en los grandes despachos, 2011 será el año en que la política de precios se consagrará como un elemento clave a la hora de competir. No tanto en cuanto al ajuste a la baja de los precios -que también- sino en cuanto a la capacidad de las firmas para contestar con exactitud a la gran preocupación que ahora mismo tienen los clientes: "¿Cuánto me va a costar?". La voluntad de elaborar presupuestos realistas que permitan a las empresas prever sus gastos legales con anticipación se va a convertir así en el gran reto de muchos despachos para 2011 y en un factor de éxito para quienes ya lo están llevando a cabo.

Un termómetro que ayuda a vislumbrar la percepción que los clientes tienen sobre este capítulo son los resultados de la ACC Value Challenge que la ACC -la más importante asociación de abogados de empresa del mundo, que agrupa a 26.000 asociados en 76 países- realiza entre sus miembros. La entidad, que acaba de publicar los resultados estadísticos de su encuesta (el contenido solo es accesible a los miembros y a un representante de cada firma evaluada), revela que el aspecto que recibe menor puntuación desde el punto de vista del cliente es la capacidad de anticipar y calcular gastos por parte de las firmas. Así, mientras habilidades como la comprensión de objetivos, el expertise legal, la eficiencia, la ejecución o la comunicación son valoradas con puntuaciones por encima de cuatro (en una escala hasta cinco), la predicción de gastos es la única que no supera el cuatro.

Como revela el presidente de la ACC, Fred Krebs, las cifras avalan que el cambio en política de honorarios que han impuesto los clientes ha llegado para quedarse. Según otra encuesta realizada por la organización en octubre, el 65% de los jefes de asesoría jurídica exigen presupuestos a los despachos. "Comparado con hace una década, el abogado interno ahora exige datos medibles, métrica, objetivos, herramientas de gestión de proyectos y riguroso control de gastos. Esto continuará siendo una prioridad este año", apunta Krebs.

Los resultados del ACC Value Challenge confirman que la gran mayoría de los clientes está satisfecho con la calidad del servicio que aportan los despachos. Así, casi el 93% de los abogados internos aseguran que volverían a trabajar con la firma a la que han calificado. Entre las escasas firmas nacionales que figuran en la encuesta destacan Cuatrecasas y Gómez-Acebo & Pombo.

La encuesta más codiciada

A finales de 2009 la ACC, organización que aglutina a 26.000 abogados in house de un total de más de 10.000 empresas en 70 países (entre ellas, 74 de las 100 compañías más grandes del mundo), anunció la creación del ACC Value Index. La encuesta permite a los abogados calificar a las firmas con una escala de uno a cinco puntos (cinco es la excelencia) y según una serie de criterios: comprensión de objetivos, expertice legal, eficiencia, responsabilidad, predicción de costes y resultados. A ello se añaden comentarios personales sobre la experiencia.

Las aportaciones pueden realizarse anónimamente, aunque la ACC asegura que la mayor parte de los abogados se identifica. Para articular el acceso online a los datos por parte de los despachos, la organización ha diseñado un protocolo específico. El bufete solicitante deberá nombrar a una persona como interlocutor, que será la única habilitada para acceder al portal y consultar la información.