Medios de pagos

Meterse a las Kardashian en el bolsillo sale caro

La Fed ha decidido regular las comisiones que cobran las tarjetas.

Meterse a las Kardashian en el bolsillo sale caro
Meterse a las Kardashian en el bolsillo sale caro

Kim, Kourtney y Khloe Kardashian pensaron que podían recurrir a su fama para meterse en el bolsillo de la audiencia más joven. Literalmente. Pero no ha podido ser, y el problema ha sido el coste en un momento en el que las autoridades están poniendo la lupa en las transacciones financieras.

Las Kardashian son tres hermanas, de lejana ascendencia armenia, que son celebridades en EE UU simplemente por que son famosas. La atractiva Kim fue la encargada de fabricar una imagen de marca familiar a través de una ocasional carrera como actriz, modelo, personalidad televisiva y madrina de firmas de moda y perfumes. Con sus hermanas tiene ahora un reality show en el que se pule esa marca con la que se ha querido dar un salto al mundo financiero.

Hace unas semanas, las glamurosas Kardashian llegaron a un acuerdo con Mastercard para lanzar una tarjeta de prepago con su imagen destinada al público más joven. Desde que se anunció fue un éxito instantáneo, pero hay quien se leyó las condiciones de uso. Una de esas personas fue el fiscal general de Connecticut, Richard Blumenthal (en unos días gobernador de ese Estado). El fiscal puso el grito en el cielo cuando comprobó que se cobraban comisiones que duplicaban el resto de tarjetas prepago, hasta de 100 dólares por activación anual, además de fuertes porcentajes en el uso de cajeros automáticos. Las comisiones de cancelación y por contactar con la operadora telefónica redondeaban un gran negocio que, como Blumenthal denunció, está dirigido "a jóvenes con escasa preparación financiera". Tras recibir estas críticas, las Kardashian y Mastercard retiraron su producto. Pero el prepago está al alza en una época de austeridad y control del gasto familiar.

Comisiones de débito

Estas tres famosas no han sido las únicas que han tenido a las autoridades encima. El negocio de las tarjetas de débito en su conjunto está en el punto de mira de la Reserva Federal (Fed). Este organismo ha presentado una propuesta de regulación para regular los pagos de comisiones de estas tarjetas. La norma entraría en vigor en junio de 2011.

La Fed cumple así con un mandato impuesto por la reforma financiera, la Ley Dodd-Frank. Esta legislación, aprobada el pasado julio, dispone que las tasas de intercambio deben ser "razonables y proporcionales" al coste de procesar la transacción de débito. Las tasas de intercambio son el cargo que aplica el emisor de la tarjeta a la entidad dueña del TPV que procesa la compra. Por efecto dominó, se repercuten sobre las tasas de descuento. Es decir, sobre las comisiones que paga un comerciante a su banco por aceptar dinero electrónico.

La Fed estima que el coste de procesar los pagos varía entre 7 y 12 centavos de dólar pero cada vez que el cliente pasa la tarjeta, el comerciante paga unos 44 centavos. La Fed quiere rebajar esta comisión a 12 centavos y así permitir que los comerciantes pasen a sus consumidores los ahorros de costes. Estos se calculan entre 10.000 a 13.000 millones de dólares diarios. La banca duda de que estos ahorros sean trasladados y avisan de que si se les estrechan los márgenes por un lado, tendrán que buscarlos por otro. Es decir que pueden empezar a cobrar directamente al cliente por servicios que hasta ahora son gratis.

Las cifras

100 dólares cobraba Mastercard por activar una tarjeta con la efigie de las tres hermanas.

44 centavos de dólar paga un comerciante por cada compra que se efectúa con dinero de plástico.